"Thelma & Louise" proyectadas sobre una pantalla bajo el cielo estrellado, reposeras, sillones, aperitivos, pochoclos, tapas y crepas. La nueva propuesta cinéfila "outdoor" llegó a Buenos Aires desde las azoteas de Nueva York, para instalarse en los jardines y patios de bares locales.

Inspirados en el clásico autocine y enfocados en la experiencia diferenciada, los cines urbanos del nuevo milenio ofrecen mucho más que solo una película. El ambiente, la gastronomía y la curaduría de fi lmes son las claves del éxito de esta nueva tendencia cinematrográfica.

Películas en el “rooftoop”

Una de las primeras propuestas locales llegó de la mano de Crepas, un espacio gastronómico ubicado en el centro de Palermo cuando, hace unos años, decidieron transformar su terraza para dar lugar al “ Cinema Club Crepas”, un ciclo de películas clásicas y actuales que se renuevan constantemente.

El éxito de convocatoria fue tal, que tuvieron que añadir proyecciones varios días a la semana y, a su vez, sumaron una nueva locación en San Isidro, mientras aguardan el estreno de su nuevo espacio en Recoleta.

El cálido “rooftoop” palermitano cuenta con reposeras, sillones y almohadones para disfrutar de un ambiente relajado y un contexto distinto a la experiencia de cine tradicional. Durante la función también se puede degustar algo rico, el Cinema Club ofrece varios combos que incluyen crepas (la especialidad de la casa), pochoclos y bebidas con o sin alcohol, con opciones para todos los gustos. La cartelera mensual se publica en sus redes sociales, para adquirir entradas se recomienda hacerlo con algo de anticipación debido a la capacidad reducida.

Rincón cultural

“Arrancamos con las proyecciones en agosto del 2018 en una de las salas del bar, por el frío y porque recién lanzábamos el ciclo. Ese mismo mes, el público se triplicó y decidimos mudar la propuesta al patio del bar, con capacidad para 100 personas”, explica Nacho Fernández, parte del staff de “El bar de Kowalski”, un espacio cultural y gastronómico ubicado en Almagro.

Los ciclos son mensuales y la curaduría de las películas la realizan en conjunto con Gimena Sayar, basandose en temáticas y directores. El mes pasado fue el turno de las versiones clásicas de “Star Wars”, mientras que este mes ofrecen lo mejor del director Quentin Tarantino.

Una de las principales atracciones de Kowalski está en la calidez y la ambientación de su patio que da la sensación de estar viendo una película en la comodidad del hogar y con amigos. Las mesas, reposeras, sillones, luces, una barra estilo “tiki” y murales, generan un clima difícil de igualar. Todo esto, sin pagar entrada, aunque la carta de coctelería y comidas resulta más que tentadora.

“Ofrecemos una previa de videos antes de cada función, comida y bebida antes, durante y después de la proyección. Es un gran plus. Creemos que nos eligen también por la selección que hacemos, y la experiencia que brindamos: ver una película bajo las estrellas en un espacio cómodo y amigable, mientras picás algo”, agrega Fernández.

Las funciones son todos los Martes a las 21 y la programación se publica en sus redes sociales.

Cine en el jardín”

Así se llama el ciclo de películas que tiene lugar en Congo Centro Cultural, un espacio con una oferta de contenidos amplia, ubicado en el centro de Palermo. Desde septiembre del año pasado, el jardín se transforma en un cine a cielo abierto donde se puede disfrutar de clásicos que apelan a la nostalgia como “Tiburón”, “Transpotting”, “El club de la pelea” o “Cuando Harry conoció a Sally”, entre muchos otros.

El lugar tiene capacidad para 56 personas sentadas y aunque, en un principio las películas se proyectaban solo los días miércoles, debido al aumento de la demanda, decidieron sumar una función más los jueves.

“Este programa atrae a aquellos que quieran vivir el cine de otro modo, haciendo hincapié en la experiencia. El jardín selvático de Congo y su propuesta gastronómica brindan un escenario perfecto para ver un clásico del cine mientras disfrutan de tragos de autor, tapas y pizzas preparadas en horno de barro”, cuenta Delfina Castro, la curadora a cargo del proyecto.

El ciclo continúa durante abril y , muy probablemente mayo; y la cartelera se puede consultar por redes sociales.