El encuentro con el escritor Julián López es en un tradicional café de San telmo que permite conversar con tranquilidad sobre su nueva novela. Una historia apasionada, dulce, dolorosa sobre el encuentro entre dos varones que se repite domingo a domingo en un pequeño departamento. Es un texto delicado e intenso al mismo tiempo. "Es una novela de amor y de duelo a la vez. También el duelo en relación al padre del protagonista. Aborda la idea del amor, pero en la primera página sabés que ese amor terminó. Quería que desde el principio estuviera toda la información", dice el autor a BAE Negocios y agrega "cuando empecé a escribir y me di cuenta de que iba para ese lado, dije: ´buenísimo, me super entusiasmó".

—¿No es muy complicado contar una historia que se sabe desde la primera página?
—Estaba muy trabado y se me ocurrió esa estrategía, que estuviera lo que iba a pasar desde el principio. Después me pareció lo peor, tardé mucho porque era díficil escribir con esa estrategia. Pero eso que fue una dificultadad resultó muy interesante. Es una novela de amor, fragmentaria, una especie de mosaico. Hay una primera voz muy poderosa y una segunda que no lo es. El desafío fue lograr que funcionara y no fuera un embole. Atrapar al lector con escenas que propusieran una intimidad casi incómoda. Muchas veces abría el archivo y pensaba ya está no tengo más nada para hacer. Fue un laburo muy arduo. A diferencia de mi primera novela que apareció de una manera más lisa. Esta me llevó dos años y medio sufriendo. Pero cuando aparece, es una felicidad incomplarable. Pasa muy pocas veces, de repente todo está bien.


—¿Es una novela de nicho?
—Antes de que saliera, lo pensé. Pero me están llegando mensajes de heterosexaules. Lo homosexual pasa a segundo plano, es una historia de amor. La incomodidad que genero no es de orden ideológico sino por la interpelación a uno mismo.
Es una historia de vínculos, pero no me quiero hacer el gil, es una historia de amor homosexual, no aborda la temática homosexual Es un vínculo profundo entre dos personas. Son personajes de clase media, ya no estamos amenazados de muerte. En la clase media el discurso de género se instaló mucho.

—La ciudad es una protagonista más
—Yo quería que Buenos Aires lo sea. El protagonista dice de lo único que puedo hablar es de Buenos Aires. Quería una novela que se metiera muy de lleno en un recorte de la ciudad. Una historia que es puertas adentro con un fondo muy urbano. Algunas referencias de lo que todavía queda de la Buenos Aires que está siendo vendida al negocio inmobiliario. Esa ciudad que todavía existe, pero cada vez menos.Hacia mucho que tenía la ilusión de escribir de Buenos Aires y esta historia era ideal para eso.

—¿Qué le gustaría que los lectores encuentren?
—Me encantaría que se encuentren con el amor a Buenos Aires y que esta percepción de que es una historia sobre un vínculo profundo. En su momento pensé. ´si voy a escribir esta historia de amor entre dos tipos quería que tuviera sexo, si no puedo con eso no me interebala novela´. Fue un desafio. El sexo sigue siendo un tabú, la zona más incierta y dificultosa de los vínculos. Yo además quería que fuera medio porno, sexo explícito, pero que no fuera porno en la sentido más comercial. Atravesar estas escenas de vínculo profundo. Lo que me encantaría es saber que pude invitar a los lectores a un espacio de intimidad máxima.

—¿Qué puede lograr un libro?
—Para mi te obliga a estar en silencio con vos un rato, pocas cosas te ofrecen eso. El libro te está interpelando, te habla a vos. Y por otro lado como todos quiero me quieran, a mi me interesa como a todos que me quieran, que las cosas estén atravesadas por el afecto.

—¿Cúando se dio cuenta que quería ser escritor?
—Escribí desde siempre, pero no quería ser escritor, me parecían unos giles, muy pretenciosos.No escribí durante muchos años. Volví a escribir pero lo hacia para mi y mis amigos. Empecé a escribir poesía hace como 15 años. Siempre escribí pero empecé a ser escritor no hace tantos años. La verdad que para eso yo tuve suerte con la primera novela que le fue bien. Es una mezcla de factores en los que la suerte juega su papel.

—¿Tiene rutina para escribir?
—Soy muy desprolijo, escribo a último momento,. Tuve la fantasía que iba a poder cambiar pero no fue asi. Escribo en cualquier lado, en cualquier momento, salvo que ya esté muy tomado por el texto. Depués te das cuenta que hace muchos años que estás pensando en la novela, aún sin darte cuenta.

—En épocas de series ¿el libro corre peligro?
—No hay que hacer competir el libro porque te da algo que no te da nada más. Lo comprobás cuando vas a lectura y encontrás una historia que te habla, te interpela. Eso es único, el libro en ese sentido es único. Te permite hacer un vínculo con vos mismo, pensarte, cuestionarte. Es imbatible, es un mito tan antiguo la muerte del libro, no va a suceder.

Título: La ilusión de los mamíferos
Autor: Julián López
Editorial: Literatura Random House
Páginas: 176
Precio: $399