A Adrián Iaies le gusta editar seguido. A veces puede sorprender con un disco triple o, más aún, con dos discos de formación diferente lanzados a la vez. Será que su búsqueda es desbordante o que se entusiasma con proyectos que sortean la homogeneidad pero reconocen el hilo conductor de la consolidación de un lenguaje.

Con su Colegiales Trío hay algo de esta intensidad, porque llega ahora su nuevo disco, a poco de haber presentado esta formación en un álbum anterior, “La paciencia está en nuestros corazones”.

El nuevo trabajo, que el pianista y compositor dará a conocer los primeros sábados de este mes en Café Vinilo, se titula “Madera, cuero y unas campanas” y afianza el recorrido del trío por sonoridades de raíces folclóricas que le dan la bienvenida al lenguaje jazzístico, enriquecido por los orígenes diversos de los integrantes del trío.

Acompañan a Iaies en esta aventura, que según él es la que más lo entusiasmó en los últimos años, el percusionista Facundo Guevara y la contrabajista Diana Arias. Guevara es quien acredita el más intenso expertise folclórico, luego de haber colaborado con Mercedes Sosa, Markama, Liliana Herrero, Chango Farías Gómez, Teresa Parodi y muchos más. Dice Iaies: “Yo sabía que Facundo podía ayudarme a sacar un lado de mis raíces musicales que estaba un tanto dormido”. El pianista ha confesado que acaso haya imaginado este proyecto en trío como excusa para poder tocar con Guevara. La contrabajista Diana Arias es colombiana y aporta, además de su formación clásica, la participación en la escena de los ritmos de salsa de su Cali natal, agregándole al grupo una sonoridad muy particular. Arias está instalada en el ámbito local desde hace bastante tiempo y participa en proyectos muy diversos vinculados esencialmente con el jazz y la música improvisada.

El nuevo disco del Colegiales Trío incluye composiciones de Iaies, más una versión de Vida Mía de los hermanos Fresedo con aires de chacarera y una idea libre de Monk’s Mood, donde se adivina el latido de ese gran padre fundador del jazz moderno en un dúo a pura diversión entre el piano de Iaies y el cajón peruano de Guevara. El álbum cierra con The ballad of the sad young man, en la que Iaies se da el gusto de compartir cartel con Laura, su hija cantante. Capítulo aparte son los títulos de los temas, que refl ejan la devoción futbolera con los colores de Estudiantes. Desde la zamba del Narigón (se supone que por Bilardo) hasta la zamba Pachorra (¿Sabella?), pasando por la ya conocida Cholo’s knife, un homenaje al estilo aguerrido de Simeone.

El Colegiales ya tiene dos años de recorrer juntos escenarios diversos y giras por otros países, como Chile, Sudáfrica y Cuba. Es un proyecto que, al decir de Iaies, le permite seguir hablando de su propia vida. Este nuevo disco consolida esta etapa marcando una continuidad con el primer trabajo del grupo. El trío defenderá el disco con conciertos en vivo, como es usual. Y por cierto, la vida sigue. Habrá que prestar atención sobre qué proyecto elegirá cabalgar.