Junín de los Andes, localidad cordillerana de Neuquén, es el centro del turismo religioso de la Patagonia y cada Semana Santa supera la cantidad de fieles que la visitan, con el Vía Christi del Cerro de la Cruz como uno de los atractivos preferidos, donde este año habrá una gran peregrinación internacional.

En esta comuna ubicada a 380 kilómetros de la capital neuquina, conviven las actividades religiosas, la cultura mapuche y los imponentes paisajes andinos, que se complementa con una capacidad de hospedaje de 1.800 plazas, que registraba reservas por un 70%.

El Vía Christi (Camino de Cristo) es una de las atracciones elegidas por los turistas, que a los largo de 23 estaciones con imponentes esculturas recuerda en un recorrido pedestre de más de 2 kilómetros los momentos destacados de la vida de Jesús.

Los rostros de las esculturas adoptan rasgos de los hombres originarios de la zona, acompañados por placas en relieve que hacen un paralelo entre la vida de Cristo, la Iglesia, Ceferino Namuncurá, la beata Laura Vicuña y la historia de los pueblos indígenas.

El punto de culminación de la obra dirigida por el arquitecto y escultor Alejandro Santana es el "Cristo Luz", una escultura de 36 metros de largo, 30 de ancho y 7 metros de alto recostada en la ladera del cerro, que expresa la figura de Jesús que traspasa la Tierra y simboliza la presencia de Dios en la naturaleza.

El "Cristo Luz" se realizó completamente con hierro y vidrio, alberga en su interior una pequeña capilla, un espacio de reflexión, peregrinación y oración, y puede apreciarse desde varios kilómetros antes de ingresar a la localidad.

"Queríamos poner el Evangelio y poder leerlo desde lo que somos nosotros, desde nuestra identidad como pueblo de Neuquén, que es un pueblo mestizo, con fuerte presencia de las culturas originarias y de los que venimos de otro lado", precisó Santana.

La actividad más importante de Semana Santa tendrá lugar el sábado 31 de marzo a las 22, cuando se llevará a cabo la segunda peregrinación internacional al Cristo Luz.

Se trata de "una experiencia singular, en la que la escultura permanece sin encender hasta la hora de inicio cuando se celebra la resurrección", comentó el organizador del recorrido, Antonio de Bernardín.

"El año pasado fueron cerca de 5.000 personas, así que fue una experiencia humana, religiosa y conmocionante, por lo que estamos invitando de vuelta a toda la comunidad, más allá de las creencias", agregó.

A Junín de los Andes se puede llegar por la ruta nacional 40 o por la 237 hasta la Ruta Nacional 234, ya sea desde Neuquén capital o San Carlos de Bariloche.