El escritor mexicano Jorge Volpi, ganador del premio Alfaguara, visitó Buenos Aires para presentar su novela que trata de un caso policial con mucha repercusión en su país y en Francia. La mañana del 9 de diciembre de 2005, el noticiero más popular de la televisión transmitió el arresto de dos secuestradores y la liberación de tres víctimas. Durante horas, los espectadores atestiguaron el operativo que culminó con la detención del mexicano Israel Vallarta y la francesa Florence Cassez. Semanas después, el jefe de la policía reconoció que la transmisión había sido producto de un montaje. El sigue preso, ella fue liberado y regresó a su país.

—¿Por qué la define como una novela documental? 
—Es un término de Carrère, en el cine nos queda claro cuándo vemos ficción o documental. El dice que llamarla así queda más claro, que es como que vemos un documental. Cuando en la novela pongo algo que es ficción, porque hay una laguna por ejemplo, lo dejo en claro. Fuera de México y Francia no es muy conocido este caso, por el que hubo hasta conflictos entre los presidentes. “Es una historia fantástica, tiene un montón de elementos interesantes. La gran diferencia de este libro con otros, es que se podía creer en los expedientes judiciales, y los textos tratan más en por qué se convirtieron en criminales. Acá el expediente está tan lleno de mentiras. En México el sistema de Justicia hace que no se diga la verdad, cuestionar el expediente mismo es algo común. Yo tiendo a pensar que son inocentes, pero no sé si lo son, lo que sí sé es que no se demostró que sean culpables”, dice Volpi a BAE Negocios.

“En el ministerio público no se puede confiar, en los jueces y los defensores tampoco. No hay confianza alguna en el sistema de Justicia. Hay una desprotección total del ciudadano, no hay donde ir. Si tienes la mala suerte de tener un conflicto con la Justicia y no participas de la corrupción no hay manera de que salgas bien de la situación”, sostiene el escritor que por primera vez se sale de la ficción. “Sin duda la presión francesa es la que hace que Florence salga libre. Israel sigue preso aunque no hubo juicio aún. Son muchas las contradicciones del caso. El debería estar libre porque la prueba que se tiene contra él es la misma que había contra Florence”, dice el escritor. En el expediente hay testimonios obtenidos bajo tortura. “En México no es un escándalo que se torture alguien, es un práctica habitual de la policía según dicen los especialistas internacionales. En este caso todos fueron torturados. El escándalo es que no sea un escándalo. La declaración preliminar de Israel que da después de que lo torturaran es la confesión. No soy el primero en revelarlo, lo he dicho de manera mucho más visible, y aún así no pasa nada, ningún policía fue sancionado. Se certificó que fue torturado y no hubo sanción, tampoco a los que hicieron el montaje. Al jefe de la policía que reconoció el montaje el presidente lo convirtió en ministro. Mientras yo presentaba la novela, él presentaba un libro sobre seguridad ciudadana”, relata.

—¿Cómo se sale?
—Es la gran pregunta. Nadie tiene la reforma del sistema de Justicia como prioridad. Así tampoco hay salida para el narcotráfico, ninguno de los crímenes termina bien juzgado porque el sistema no funciona bien.

—¿Los pudo entrevistar?
—A Israel me costaba mucho verlo. Está en prisión preventiva pero en una cárcel de máxima seguridad, en la misma que estuvo el Chapo Guzmán, y solo podía verlo 40 minutos. Si estuve mucho con la familia, la hermana es una heroína de la historia, dejó todo para defender a la familia. Con Florence hablé en Francia. Ella cree que él es inocente, pero está enojada con él porque siente que hay una parte oscura de su vida que no le contó. 

—¿Qué buscaba con esta novela?
—Al principio era contar esta historia lo mejor posible, pero muy rápido me quedó claro que era importante que fuera una novela de denuncia y un retrato de México a partir de este caso.

—La realidad supera la ficción
—Yo lo entendí así, por eso me di cuenta que no podía escribirla basada en lo sucedido porque la ficción estaba en los expedientes, las ficciones las hacen los policías. Los novelistas en esta historia son los policías. Me han dicho que es una crónica periodística larga, pero como yo no soy periodista lo vi como una novela. La escribí como a las otras, solo que en este caso todos los datos vienen de una fuente. Para mis otros libros había hecho investigación histórica, lo que no había hecho es entrevistar a personas que se vuelven personajes. Soy novelista, este libro lo disfruté mucho, no se si lo volveré a hacer novela documental, lo que sí sé es que lo próximo será ficción.

Título: Una novela criminal.
Autor: Jorge Volpi.
Editorial: Alfaguara.
Precio: $569.