“I never wanna be like you” (Nunca voy a ser como vos), rubrica Liam, el menor de los Gallagher Brothers el material de su debut discográfi co en solista, “As you were” (Tal como eras). Juego de palabras, guiño cómplice, declaración de principios, el ex cantante de Oasis sacó una luz de ventaja en su duelo personal y familiar con Noel, guitarrista y compositor de la banda que patentó inoxidables hits en los ‘90.

El que pega primero, pega dos veces, y el trabajo de Liam se disparó hacia el top de los charts británicos que los tienen como niños mimados y aman sus peleas como en aquellos viejos tiempos.

“As you were” remite diretcamente a Oasis, sin diluirse en la copia. El sonido actual de Liam parece orientarse a los fans de la banda que anhelan una improbable reunión y mientras tanto se alimentan de nuevo material, por partida doble.

Que las disputas de los hermanos hubiera sido capaces de alimentar muchos programas de la tarde no menospreciaba la prolija energía pop de aquellas canciones que llevaban la firma de Noel ni la solidez que la banda imponía en escena, y que los oidos porteños tuvieron más de una oportunidad de comprobar. De la misma manera, “As you were” se posiciona con fuerza e identidad propias, despojado del lastre de Beady Eye, el grupo surgido de las cenizas (entonces todavía tibias) de Oasis.

“El objetivo de este disco era no tener ningún objetivo. Es un reflejo de mi vida actual. Aunque eso no sé muy bien qué quiere decir”, sintetizó en una entrevista previa a una presentación europea.

“Me gusta mi pasado. No lo rechazo. Lo que digo es que este disco es una auténtica proclamación de vivir el momento, el lugar, el ahora”, asegura. “No se puede vivir imaginando tu futuro, si no sabes vivir en el presente. El pasado ha pasado y no se puede cambiar. Y nunca pienso en el futuro. Ni en el próximo disco, ni en el mañana. Pienso en el presente”, apuntó.

Pero como la sombra del hermano mayor es un clásico a la hora de buscar el título, Liam siempre tiene preparado alguno, desde llamarlo “pequeño Bono” por avenirse a telonear a los U2 a descartar cualquier interés en su proyección post Oasis (al frente de los Flying High Birds).

“No pienso en mi hermano. No voy a hablar de él ni de sus discos”, avisa, mientras sigue hablando.

Los Gallagher no son unidos, pero saben sacar provecho de la situación.