Más de 5000 contenedores distribuidos en 3.500 cuadras de la ciudad de Buenos Aires; más de 500 cuadras de barrios y 185 servicios. Ese volumen es el que administra la empresa de higiene urbana Cliba en la Capital Federal y con el objetivo de optimizar el control inauguró un Centro de Control Operativo, que es la interfaz en la que convergen la gestión y la tecnología.

El Centro de Control, además, se ocupa de gestionar la información de las diferentes herramientas tecnológicas que dan soporte al servicio. Entre las principales plataformas, se encuentra un sistema de geolocalización y telemetría que permite realizar un control en tiempo real de las rutas y contenedores operados y los horarios de la operación.

Las solicitudes y reclamos se gestionan en tanto a través de una plataforma permite el envío inmediato de información a los celulares de los supervisores encargados de cada zona, para la resolución de los mismos.

Las principales tareas que se desempeñan desde ese nuevo centro son el control de los horarios de los servicios, los recorriidos realizados, la cantidad de cuadras y contenedores operados, la cantidad de pedidos por barrio y el tiempo que se demora en resolverlo, entre otros aspectos.

Con un funcionamiento 24/7, el nuevo Centro interactúa con las distintas áreas de la empresa, para integrar el servicio a la administración del contrato. Las áreas de mayor interacción son: Mantenimiento, Recursos Humanos y el Servicio Médico, entre otras.

Estas tecnologías permiten corroborar una efectividad del servicio del 97% que, a su vez, se ve reflejada en una reducción en el tiempo de respuesta a los reclamos y solicitudes: hoy el tiempo de cumplimiento es un 50% menor al establecido por los diferentes organismos de control del servicio.