La reforma propuesta por el Gobierno en términos tributarios tiene aspectos a destacar en relación con los impuestos a las bebidas alcohólicas: mientras que en el vino y el champagne la suba tendrá un carácter gradual, en la producción de cerveza no tendrá esa moderación.

Uno de los argumentos que fundamentaron para aumentar la presión impositiva sobre las bebidas alcohólicas es el relacionado con la salud. En ese sentido, es importante señalar que, con 5%, la cerveza es la que menos graduación alcohólica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) es clara es su recomendación: los impuestos tienen que tener relación proporcional con el grado de alcohol. Y es importante señalar que en el proyecto oficial este principio no se respeta.

Los altos costos para la producción argentina que afecta a todos los sectores, y que llevaron a la producción a trabajar con nulos márgenes de rentabilidad, provocará la imposibilidad de las empresas cerveceras de absorber los incrementos, que se trasladarán a precio. Ese nuevo esquema tarifario afectará a los sectores de bajos recursos, a diferencia del champagne.

Se prevé una caída de las ventas de 9% a partir de un crecimiento del precio del orden del 6%, lo que pone en riesgo más de 9.000 puestos de trabajo en todo el país.

En términos de carga tributaria, la cerveza va a quedar con la mayor presión de la región que representará 58% del precio.

Somos un universo de más de 1.000 actores: desde micro, pequeñas y grandes cerveceras. Los productores que están iniciando la actividad y generando nuevos puestos se encuentran con esta noticia, que afectará a los que están en blanco e impedirá el blanqueo de los que aún no están registrados.

En la Industria Flat, estamos a nivel de 2007 con 41 litros per cápita, mientras que en 2011 y 2012 llegamos a 45.

El plan de inversiones 2020 por u$s1.800 millones es el mayor entre las industrias de consumo masivo según la agencia nacional de inversiones. De este plan ya ejecutamos el 25%.

Aún en esta situación, seguimos apostando al dialogo tanto por el Poder Ejecutivo como con el Legislativo para defender puestos de trabajo y pensar en un aumento de la producción del sector.

*Director ejecutivo de la Cámara de la Industria Cervecera Argentina