Esta es una novela sobre el arte y la vida, sobre el engaño y la manipulación, sobre la realidad y la ficción, sobre lo vivido y lo contado; una narración sinuosa, enigmática y envolvente que seduce y atrapa. Tras deslumbrar a la crítica con El nervio óptico, Maria Gainza vuelve a tomar el mundo de la pintura como punto de partida y despliega de nuevo su talento en una obra magnética. Esta es una novela sobre falsificadores y falsarios, con personajes reales que parecen de ficción. La narradora, una critica de arte que trabajo para una tasadora por cuyas manos pasaban obras falsificadas, relata una historia, aunque advierte: "No esperen nombres, estadísticas, fechas. Lo solido se me escapa, solo queda entre mis dedos una atmósfera imprecisa, técnicamente soy una impresionista de la vieja escuela. Ademas, todos estos años en el mundo del arte me han vuelto un ser desconfiado. Sospecho en especial de los historiadores que con sus datos precisos y notas heladas a pie de página ejercen sobre el lector una coerción siniestra. Le dicen: ´Esto fue asi.´ A esta altura de mi vida yo aprecio las gentilezas, prefiero que me digan: ´Supongamos que así sucedió.´" En el centro de la trama hay un personaje llamado la Negra, que falsifica lienzos de la pintora Mariette Lydis, retratista de la alta sociedad bonaerense, y tirando de ese hilo aparece otro artista del fraude, Federico Manuel Vogelius, falsificador de obras de Pedro Figari. Una historia atrapante de principio a fin, con mucho de cinematográfica. Gainza no defrauda al lector que conquistó con su anterior novela, con una narración precisa, que seduce y se va deslizando sin que el lector advierta el paso del tiempo .

Título: La luz negra
Autora: María Gainza
Editorial: Anagrama
Páginas: 144
Precio: $385