Una periodista regresa a su pueblo natal para cubrir un caso policial: el asesinato de una preadolescente y la desaparición de otra. Esa misión la llevará a emprender un viaje escabroso por los horrores del presente y los tormentos del pasado, que vuelven como recuerdos filosos.

Amy Adams protagoniza esta miniserie de 8 episodios basada en el best seller homónimo de Gillian Flynn y dirigida por Jean Marc Vallée, realizador de la exitosa Big Little Lies, que llega a HBO el domingo 8 de julio a las 22 hs.

La multipremiada actriz, que encarna a Camille Preaker, esa reportera entregada al alcohol y abrumada por sus fantasmas, es también productora ejecutiva de la tira y fue una de las impulsoras de llevar a la pantalla este libro de la autora de Perdida (otra novela que tuvo una versión fílmica a cargo de David Fincher, estelarizada por Ben Affleck).

Las plazas están vacías y los niños miran pasar los días de sol desde la ventana. El miedo es un vecino no deseado en Wind Gap, el pueblo desangelado de Missouri, en lo profundo del sur de los Estados Unidos, donde transcurre la acción. Nunca hubo en ese paraje demasiado para hacer. Los pobladores se reparten entre la aristocracia provincial y el White trash, sin amplias franjas medias.

Hacia allí viajará Camille a reencontrarse con varias caras conocidas y una madre que no la espera ni se entusiasma demasiado con su llegada. El vínculo familiar, las tragedias personales, el hervidero de chimentos de pueblo y las miradas de sospecha que se incrustan como puñales dan vida a una trama que sigue la investigación policial pero que encuentra espíritu y materia en lo psicológico y los vínculos familiares.

En una de las primeras escenas del capítulo inicial, una nena desarma un clip y clava el alambre del gancho en el brazo de una mujer dormida. Es Camille, que se despierta. En el cuarto no hay nadie. Ya no está esa imagen de ella misma de niña. Así, entre recuerdos que llegan punzantes y flashbacks que se evaporan en la niebla de la memoria, la protagonista tendrá su retorno a casa.

En un juego de reflejos (elemento con el que el director trabaja además visualmente), mientras trata de construir un rompecabezas psicológico sobre su propio pasado, Camille se encuentra a sí misma identificada con las jóvenes víctimas.

En los roles centrales, acompaña a Amy Adams (Nocturnal Animals, Arrival) la extraordinaria Patricia Clarkson (Six Feet Under), como la madre distante, glamorosa, siempre preocupada por la mirada de los otros, un personaje que la actriz lleva a la perfección con su charme natural y una buena colección de camisones vaporosos.

Integran además el elenco de Sharp Objects Chris Messina (The Mindy Project, The Newsroom), Eliza Scanlen (Home and Away), Elizabeth Perkins y Matt Craven, entre otros.

La propuesta forma parte de proyectos recientes de HBO centrados en contar historias fuertes de mujeres, como ya se vio con Big Little Lies y se repetirá próximamente también con la película The Tale, protagonizada por Laura Dern.

EL título sugerente de la miniserie habla de objetos filosos, como esos cuchillos que la madre aleja de Camille en el desayuno. Una alusión que merodea en torno al dolor, ese dolor que se clava agudo hasta que brota la sangre.