Argentina está atravesando hoy una tormenta financiera por diferentes motivos que ha paralizado prácticamente el país. Tenemos una macroeconomía financiera vulnerable pero hay que señalar que la macro es una condición necesaria pero no suficiente para que se desarrolle un país. A diferencia de algunos países vecinos, tenemos educación pública, salud pública, mucha asistencia: Argentina ha decidido ser un Estado de bienestar que distribuye, da beneficios pero no hemos encontrado de qué modo generar riqueza para solventar este Estado, con una economía rica y pujante y que el empleo lo genere el sector privado y no al sector público.

La Argentina hoy, hay que pensarla en los planos financiero, productivo y social, y todos los desafíos son simultáneos. No es como pensó Cambiemos, que primero había que resolver el problema fiscal y luego iban a llegar las inversiones y a crecer. En el medio, hay que ver qué se hace con quienes van quedando rezagados y tenemos 16 millones de pobres a los que atender. El primer desafío va a ser estabilizar las variables financieras y va a estar obligado a hacerlo por la sangría depósitos que estamos viendo día a día. Si bien con el reperfilamiento y otras políticas mermó, se siguen yendo en promedio 110 o 115 millones dólares por día, unos 2500 millones de dólares por mes que no es un drenaje sostenible. Seguimos perdiendo reservas que para Argentina, son un seguro anticrisis.

El nivel de reservas líquidas, que son las podemos usar, hoy no pasan de los 13.000 millones de dólares. El resto son préstamos que hay que devolver y encajes en dólares de los bancos que tiene el Banco Central. Frenar el drenaje y recomponer el stock de reserva es fundamental.

Desde 2003 salieron del sistema 183.000 millones de dólares. Son dólares que están porque en todos estos años hemos generado riqueza, pero esa riqueza que se generó no quedó en el país; está en el exterior, en cajas de seguridad, fuera del circuito productivo. Y ese es el punto. Hay un segmento de empresarios que tiene para invertir en producción pero no lo hace porque hoy es más rentable un plazo fijo en pesos que un proyecto de inversión. Y, ¿cómo logramos generar confianza? La primera misión va ser renegociar una deuda sostenible porque los compromisos financieros del año que viene son altísimos. Con el reperfilamiento que dejó Cambiemos se patearon los compromisos a febrero abril y mayo y hay que devolver 55.000 millones de dólares en Capital y 14.100 millones en intereses

Aunque hay muchas urgencias éste va a ser un punto del que va a tener que ocuparse y tener una trayectoria viable, pagable de esa deuda porque Argentina necesita volver a crecer. Con este nivel de deuda, fijarse en el déficit primario ya no sirve más, porque lo que hay que mirar es el déficit financiero.