El viento arremolina las hojas de los árboles que caen sobre el río marrón. El agua sube o se retira; marca los contornos de la tierra, une orillas. Los grillos chillan en el verde intenso de la vegetación. La naturaleza manda y tiene sus propios tiempos. Misterioso y único, el Delta del Tigre seduce a miles de turistas que lo disfrutan cada fin de semana.

Ese entramado de islas supo conquistar también en distintas épocas a intelectuales, escritores, pintores y artistas de todas las disciplinas que se refugiaron en el remanso de sus ciclos lentos para descansar o avocarse a la creación. Domingo Faustino Sarmiento, Haroldo Conti, Rodolfo Walsh, Marcos Sastre, Oliverio Girando, Leopoldo Lugones, Hugo del Carril, Enrique Discépolo, Haroldo Conti -que escribió aquí Sudestada-, Xul Solar y Roberto Arlt, entre tantos otros.

Varios paseos permiten descubrir las huellas de ese pasado y también de un presente pujante en museos, espacios de producción y propuestas para apreciar el arte en ese entorno romántico salvaje. Del Museo del Tigre (MAT) al Museo Casa de Xul Solar, de la residencia Urra Tigre a la imponente Isla del Descanso y su circuito de obras al aire libre.

La Casa Museo Haroldo Conti en el Delta de Tigre, ubicada sobre el arroyo Gambado y Leber, a minutos de la Estación Fluvial, puede visitarse todos los viernes y sábados de 10 a 16 hs, con entrada libre y gratuita. Libros, instrumentos de navegación, cuadros y otras reliquias dan testimonio de los días y de la obra de este novelista comprometido con su militancia.

Según explican desde gestión cultural, el museo posee dos espacios destinados al conocimiento de la vida de Conti, sus ideas y sus textos: el Rincón del Escritor y la Biblioteca de la Memoria. En el primero se puede apreciar como quedaron sus cosas, gracias a los amigos y vecinos que cuidaron la vivienda y sus pertenencias durante años. En tanto, en la Biblioteca pueden hallarse ejemplares de su obra completa, entre otros libros y publicaciones que se pueden consultar. El museo se fundó en 2009 al cumplirse el 33º aniversario de su secuestro durante la última dictadura militar, tras un convenio con la Municipalidad de Chacabuco, su ciudad de nacimiento.

Para llegar, hay dos formas: en trasporte propio o lancha taxi hasta el muelle en el Arroyo Gambado, o en lancha colectiva de la línea Interisleña hasta el muelle del recreo “El Alcázar” donde comienza un sendero que conduce hasta el espacio.

El camino del artista

Hace pocos meses concluyó la puesta en valor de la casa-taller donde Xul Solar (Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari, 1887-1963) vivió y creó durante los últimos años de su vida. Este espacio renovado del Delta puede ahora visitarse para conocer el ámbito en el que trabajaba el enigmático artista. Vale aclarar que no hay obras ahí (se encuentran en la sede del Museo Xul Solar en Laprida 1212) pero conserva la marca del pintor.

Creador de lenguajes visuales y poéticos, Xul no pudo sino bautizar la casa que construyó. La llamó ‘Li-Tao’. La primera sílaba alude al sobrenombre de su mujer (Lita) y ‘Tao’, al camino espiritual que guió la existencia del artista. Según describen desde ese centro, el proyecto de Xul en Tigre era crear una vida comunitaria en donde la naturaleza, como no podía ser de otro modo, cumpliera un papel protagónico.

Allí, el inventor de la ‘panlengua’ y el ‘neocriollo’ trabajó en simultáneo en varias series de pinturas, recicló materiales que le proveían el río y el monte, aplicó una paleta de colores vibrantes a paredes, ventanas y tranqueras, desbrozó parte del terreno y plantó casuarinas, robles del pantano, ciruelos y, frente a las ventanas que dan al este, un rosal.

El Museo queda en Chacabuco y Los Ciruelos, Villa La Ñata, Tigre. Puede visitarse de los sábados y domingos de 12 a 17 hs. Para conocer el interior de la casa, se debe programar una visita escribiendo al Museo Xul Solar (info@xulsolar.org.ar). Sin embargo, se puede visitar el jardín, el centro de interpretación y el paseo con los paneles sobre la casa-taller.

La Casa de las Culturas- Villa Carmen, la Casa Museo Sarmiento y el Museo de Arte de Tigre (MAT) son otras de las principales atracciones artísticas de esta zona. La primera está emplazada en un edificio emblemático de 1910 que fue casa y después hotel, justo frente a la Estación Fluvial. Actualmente se puede visitar, de forma gratuita hasta el 11 de febrero, la muestra de Daniel Briozzo: “Espíritu Salvaje”. Se trata de una colección de arte argentino, integrada por dibujos, pinturas, fotografías y esculturas. Aborda el dolor colectivo de la tragedia social de los años de dictadura y la ansiada vuelta a la democracia. El movimiento pictórico dominante de la época es el neoexpresionismo y la transvanguardia.

Galería al aire libre

La Isla El Descanso es un paraje soñado. La naturaleza y el arte se combinan en un equilibrio especial, creando un entorno levemente extrañado, que invita a la contemplación. Ubicada sobre el Río Sarmiento a sólo 40 minutos de la ciudad, el recorrido por sus diversos jardines naturales y de diseño dispuestos entre arroyos, puentes y canales crean un espacio paisajístico para una experiencia única de admiración e introspección en todas las temporadas del año. A esto se suma gastronomía de excelencia y todas la comodidad de las instalaciones.

Pero, además del esplendor de su vegetación, lo que verdaderamente capta la atención de los visitantes son las obras de reconocidos artistas argentinos contemporáneos como Pablo Reinoso, Bastón Díaz, Vivianne Duchini, el recientemente fallecido Carlos Gallardo y los grandes maestros José Fioravanti y Antonio Canova, entre otros, que armoniosamente complementan la belleza del parque. Las obras se esparcen por el verde, se esconden entre el follaje o enmarcan espacios.

Muchas de las esculturas fueron diseñadas, esculpidas y emplazadas, por sus autores exclusivamente para el Jardín de la Isla El Descanso, creando una fusión de naturaleza, paisajismo y arte al aire que vale la pena recorrer. Se puede visitar únicamente con reserva previa y se accede mediante embarcación fluvial o helicóptero. Los precios (tarifas 2017) rondan los $3400 para un día en la isla (con traslados y almuerzo de tres pasos) o $1200 para disfrutar de un té.

El Delta cautiva, despierta la inspiración, llama a descubrir obras y conocer a los muchos artistas que cayeron rendidos en sus brazos.

  • Residencia Urra: trabajo creativo cerca del río

El entorno ribereño resulta valioso para la creación. Un proyecto muy elogiado en la zona permite que nuevos artistas aprovechen una estadía productiva en el Delta. Se trata de URRA Tigre, residencia de arte que brinda un espacio de vivienda y trabajo para argentinos y extranjeros. La residencia está ubicada en la parte continental, dentro del nuevo distrito cultural Tigre Sur, un área tranquila y retirada pero, al mismo tiempo, de fácil acceso. Allí conviven e intercambian ideas y experiencias cinco artistas durante uno, dos o tres meses.

La propuesta hace foco en las artes visuales pero espera gradualmente incorporar profesionales de distintas disciplinas culturales y humanidades, como las artes escénicas, la música, la literatura, el cine, la danza y la curaduría entre otras. Durante el transcurso de las residencias, se organizan periódicamente distintas actividades públicas y gratuitas, entre las cuales se destacan las presentaciones audiovisuales y los estudios abiertos, una tarde en la que se puede ver los proyectos realizados durante la residencia en diferentes etapas de producción y, también, para conversar con los artistas, pasear por la residencia, ver acciones y escuchar música.

URRA es un proyecto fundado en 2010, que pertenece a la Fundación VERIA. Debutó con la Residencia de Arte en Buenos Aires, continuó con la Residencia MAYO, y en 2016 inauguró URRA Tigre.