Kenny Barron es, qué duda cabe, uno de los grandes pianistas vivos de jazz. Sólo tiene 75 años pero su trayectoria lo llevó a sostener grupos con líderes incuestionables, como Dizzy Gillespie y Yusef Lateef. Y participó en uno de los discos que muchos amantes del género califican como de los mejores que se han editado en las últimas décadas: People Time, un dúo con el saxofonista Stan Getz que en su versión completa consta de siete cds registrados en marzo de 1991 en el Café Montmartre de Copenhague.

Su actualidad rebosa de sapiencia y encantamiento. Dos años atrás fue convocado por el club neoyorquino Jazz Standard para un concierto en homenaje al centenario de Monk. Contra todas las costumbres de los shows en vivo de Manhattan, que suelen ser breves, Barron se sentó al piano y durante dos horas le asignó su propia impronta a los standards monkianos. Un deleite para el público, que se repitió el año último en el festival español de San Sebastián con formato de quinteto y pocos meses atrás en el Auditorio Nacional madrileño con acompañamiento de trío.

Kenny Barron será la estrella de una serie de visitas que llegarán en mayo y junio para el ciclo Jazz Nights Leyendas, que con la producción de Ceroveinticinco se traducirán en tres shows en el Teatro Coliseo. Barron vendrá con su trío el 17 de mayo y la misma noche se presentará uno de los grandes contrabajistas que dio el jazz: Ron Carter, también en trío. El 7 de junio será el turno del guitarrista John Scofield, viejo conocido de los porteños, quien acaba de editar el disco Combo 66 y lo expondrá con un cuarteto integrado por el tecladista Gerald Clayton, el bajista Vicente Archer y el baterista Bill Stewart.

Barron llegará acompañado por dos músicos brasileños, Nilson Matta en bajo y Rafael Barata en batería. El pianista desarrolló un especial interés por los sonidos de Brasil, que expuso en algunos discos de repercusión despareja. Canta Brazil, con el Trío da Paz, y Kenny Barron and The Brazilian Knights recogieron ese interés y aunque no se enlistan entre lo más valorado de su producción, muestran su apertura y la curiosidad estilística para entender otras culturas.

Ron Carter, al igual que Barron, ha visitado Buenos Aires más de una vez. Es de una generación anterior al pianista, lo cual facilitó su costado prolífico: participó en más de 3500 discos. Todos lo querían en sus filas. Su momento icónico lo encontró formando parte del segundo quinteto de Miles Davis, junto a Hancock, Wayne Shorter y Tony Williams. Pero antes y después de Miles tocó literalmente con todos. Hoy sigue animando recurrentes shows en el célebre Birdland, con grupos diferentes. A la Argentina llegará con el guitarrista Russell Malone y el pianista nicaragüense Donald Vega.

El tercer gran visitante, John Scofield, también juega hoy en las ligas mayores. Más joven que Barron y Carter, Scofield ha tocado con decenas de músicos consagrados. Antes de su reciente álbum Combo 66, registró Hudson, un aclamado disco con Larry Grenadier, Jack De Johnette y John Medeski. Estas tres visitas le dan forma a un extraordinario arranque del año para los conciertos internacionales de jazz en Buenos Aires.