Stop Making Sense es considerada por gran arte de la crítica como el mejor filme sobre un recital de rock. Realizado por Jonathan Demme en 1984 sobre un concierto de Talking Heads (en realidad, tres conciertos, montados como si fueran uno solo) en Los Angeles. El espectáculo es increíble, con un escenario que se va poblando poco a poco de músicos y de instrumentos y de signos que hablan -como las canciones de David Byrne, al mismo tiempo un auténtico actor, un verdadero intérprete- de la alienación contemporánea. Las canciones -desde "Psycho-killer" en adelante- van creando una narrativa precisa a la que Demme acompaña mirando no solo lo que los artistas hacen en el escenario, sino también cómo se relacionan con la audiencia y cómo, poco a poco, van creando un relato y un mundo que termina en una pura apoteosis rockera. Inédita en cines en la Argentina salvo ciclos. En Qubit.TV