La generación de un espacio de concentración de empresas cooperativas para fortalecerlas es uno de los objetivos de este proyecto. Los beneficios productivos se traducen en ahorros de infraestructura, de materias primas e insumos, de logística; mejoras de las condiciones de trabajo de los miembros cooperativistas; fomento de tejido de alianzas externas que buscan promover la transferencia de tecnologías y calidad de producción, como escuelas técnicas, universidades y dar soluciones a demandas de necesidades locales primordialmente.

El gobierno municipal tiene un diseño programático en el cual prioriza la elección de cooperativas para la realización de diversas tareas, sean obras o servicios. La dinámica de la gestión se ensambla con el sector privado para ejecutar sus planes y programas y encuentra en el cooperativismo una herramienta que asegura mano de obra local. Una iniciativa que incluye a 500 familias que viven y pueden desarrollarse a través del trabajo cooperativo.

Estas experiencias son alternativas de desarrollo productivo y generación de trabajo que sirven de experiencia para otros municipios de la provincia. “Hace algunos meses nos consultaron desde Puerto Yerúa, un municipio de 3.000 habitantes que tiene un serio problema de desocupación: el 80% de sus habitantes no tienen trabajo. A partir de ese encuentro se llevaron algunos ejemplos de desarrollos cooperativos, un desarrollo de una huerta, para conformar una cooperativa de producción hortícola de trabajo, la experiencia de la cooperativa de recuperadores que tenemos, y el ejemplo de la FAMUCO porque necesitan producir. Desde el gobierno municipal apostamos al sector generando trabajo digno y genuino”, concluye Mauricio Weber.