Silvia es española pero vive en París en un lindo departamento, está a punto de cumplir 40 años. Tiene una relación desde hace años con un hombre casado que le dice que va a dejar su mujer pero no lo hace. Una amiga, cansada de verla sufrir por un hombre que visto desde afuera es un egoísta que no cumplirá con ninguna promesa, la invita a un lugar que proponen curación por los libros.

La escritora madrileña Sofía Rhei en Esperame en la última página se ocupa de las relaciones equivocadas y de cómo un libro puede ser el mejor remedio, la cura.

Habla de relaciones equivocadas y de cómo un libro es la mejor medicina.

Seis son los libros que el consejero “recetará” en la novela a Silvia. Este psicólogo le demostrará cómo los libros de la biblioteca de Silvia hablan de cómo es ella. Y que ella pueda darse cuenta de su forma equivocada de ver el amor. Alain, el hombre casado que cada noche le explica la misma historia para retenerla; para hacerle creer que todo va a cambiar, aunque un día la deja por mensaje de textos y a los pocos días impunemente vuelve a tocar su puerta. No era la primera vez que la dejaba y tampoco sería la última. Ella sabe que le miente, pero vuelve a caer en la tentación de creerle, en nombre del amor que ella cree sentir.

Pero esta cura, en cuya receta están Oscar Wilde, Italo Calvino, Gustave Flaubert, Terry Pratchett y Mary Shelley, le servirá a Silvia para cuando Alain reaparezca y una vez más le diga: “Me equivoqué. Te necesito, no sabes cuánto”, ella de a poco pueda ver que hay otra vida posible y que el amor se trata de otra cosa.

¿Tiene la literatura la capacidad de curar? Hay quienes sostienen, como la autora, que solo se trata de econtrar el libro apropiado. Este tal vez sea uno de ellos al permitir ver cómo otros se equivocan, se enamoran, se desenamoran. Es una novela, sin lugar a dudas, que busca demostrar como los libros curan y tal vez en algunos casos la autora logre que su propio texto sea como un remedio para más de un lector.