Rodrigo Miguel, especialista en Educación y autor del libro El poder de la educación brindó una entrevista a BAE Negocios e indicó que la Unicaba, recientemente aprobada en la Legislatura porteña, es un hecho histórico que permitirá mejorar el capital humano de los futuros docentes.

–¿Considera que la Unicaba es algo positivo?
–Absolutamente. Creo que es un hecho histórico y espero que pueda incorporarse en otras jurisdicciones del país.

–¿Por qué?
–El proyecto que se aprobó en la Legislatura porteña permitirá elevar a nivel universitario la carrera docente; es decir, esto es algo que hacen los países que están en los primeros lugares en los exámenes PISA, como Finlandia, Corea del Sur y Canadá, por ejemplo.

En la actualidad, los institutos docentes son terciarios y, con este proyecto, se crea una universidad que permitirá obtener una licenciatura a los futuros profesionales. De esta manera, los maestros podrán seguir capacitándose y estudiando para mejorar su desempeño.

“No hay que traspolar modelos sino adaptarlos”

–¿Cuándo se verán los resultados?
–La contra que tiene la inversión en educación es que los beneficios no son de corto plazo, no los vas a ver antes de las elecciones del año que viene. El objetivo siempre es a largo plazo; es decir, el que educás hoy, tal vez va a salir al mercado de trabajo en 15 años. Se pueden hacer muchas cosas a nivel educativo. Por ejemplo, modernizar la educación, está atrasada y utiliza técnicas didácticas antiguas. Con lo cual, el mundo de hoy ya es distinto al mundo en que nos criamos nosotros y el de nuestros hijos también lo será. Por eso creo que es fundamental modernizar la educación y aggionarla a los nuevos desafíos.

–¿Cuál cree que es el modelo educativo a seguir en el mundo?
–Hay varios que se pueden destacar, que basaron sus inversiones en capital humano. Corea del Sur, país que sufrió grandes conflictos a lo largo de su historia, tiene el tamaño del Chaco, habitado por 50 millones de personas y sin recursos naturales, transformó la educación en un tema nacional. El Estado prestigió a los maestros y convirtió la profesión en una carrera universitaria.

En Finlandia, además de ser una carrera universitaria, es sumamente selectivo. Aquel que quiere ser docente, debe estar entre los mejores promedios de su clase y aprobar un examen de ingreso, lo que genera mayor competitividad.

Igualmente creo que en ese aspecto no deberíamos traspolar el modelo de un lugar sino que lo tenemos que adaptar a nuestra idiosincrasia y a ciertos factores que forman parte de nuestra cultura.

–¿Cómo está la situación docente en nuestro país?
–Hay un problema de falta de capacitación y lo que hay es simplemente un reclamo salarial en un momento coyuntural del país de cómo repartir en la pobreza en la que estamos.

–¿Por qué cree que hay tanta resistencia a la Unicaba?
–A veces se mezclan cosas. Hay temas ideológicos y activismos de donde surgen posturas con prejuicios que no permiten argumentar contra eso. Por supuesto que hay gente que está en contra, pero no estoy tan seguro de que haya tanta oposición. Hay muchos docentes, alumnos y padres que están conformes con esto. Que va a haber oposición, siempre va a haber oposición, aunque también hay resistencia al cambio.

–¿Qué pasará con los institutos?
–La ley contempla que seguirán existiendo, no desaparecen por la Unicaba. Simplemente se les exigirá que mantengan un nivel y, para eso, van a ser evaluados. Esto también influye en la resistencia al cambio, hay mucha gente a la que la evaluación le resulta una incomodidad. Hay también mucho desconocimiento de lo que aportará y siempre existe la desconfianza política.

–¿Por qué la oposición critica el financiamiento?
–Respecto de este tema, la crítica es que no está previsto el financiamiento. Es una universidad pública; es decir, los fondos los aportará el Estado y continuará siendo gratuita. Igualmente, la preocupación se debe a que la universidad empezará a funcionar en el 2020 porque aún falta la reglamentación de la ley, que se llevará a cabo el próximo año.

–¿Cree que el oficialismo se apuró en aprobar la ley?
–En mi opinión, no. El proyecto está hace más de un año y todos los sectores políticos participaron de su formación. De hecho, el proyecto inicial iba a eliminar los institutos terciarios y hubo gente que argumentó aspectos positivos de que estos continúen y coexistan y el Gobierno los tomó.