El Servicio de Pediatría del Hospital Británico busca destacar la importancia del juego como aspecto fundamental para el desarrollo saludable de los niños.

De acuerdo a la definición de la R.A.E, “jugar” es hacer algo con alegría con el fin de entretenerse, divertirse o desarrollar determinadas capacidades. El juego cumple una función esencial y ayuda a estimular el aprendizaje de los niños desde su nacimiento. Son los padres y/o los cuidadores de los chicos que les brindan experiencias que luego ayudarán al niño a aprender.

“Estamos convencidos de que el juego es clave para el desarrollo sano de los chicos. Si bien se trata de algo más bien recreativo, es muy serio y de gran valor para ellos. No debemos olvidar que crecer en un hogar que nos brinde amor, seguridad y confianza es muy importante también para generar un ambiente amable y de contención que incentive este tipo de actividades” sostiene Lucila Fernie, Jefa de Pediatría del Hospital Británico.

“El mejor juego es el imaginativo, cooperativo, esporádico, divertido, libre, sin pantallas y no es costoso. Forma parte del quehacer de los niños y creemos que lo más importante es lograr que se integre a su rutina diaria” agregó Fernie.

El juego fue estudiado científicamente por décadas y tiene una doble ventaja, ya que jugando los padres también se ven beneficiados. En este sentido, la especialista afirma que “favorece el vínculo entre el niño y el adulto”.