La inteligencia artificial se luce a la hora de vender
El impacto de la tecnología digital en el mercado está modificando la cultura de consumo. La industria de la moda se hace eco de la nueva revolución y lidera la innovación
La tecnología digital avanza a paso firme y obliga a las industrias a adaptarse, y rápido, para sobrevivir. La moda se encuentra en el centro de la escena y enfrenta un cambio de paradigma con la llegada de la inteligencia artificial como factor determinante para potenciar las ventas. La innovación en el desarrollo de programas que procesan información o data de los consumidores comienza a ser un instrumento esencial para diferenciar los servicios, seleccionar productos y reconocer o predecir preferencias. Principalmente, permite perfeccionar una nueva forma de conexión entre las marcas y sus clientes.
Estrategias adaptadas
El gigante IBM predice que para el año 2020, hasta el 85% de todas las interacciones entre las empresas y los clientes se manejarán con inteligencia artificial. Este mensaje obliga a las marcas a repensar las estrategias de negocios e invertir en la omnicanalidad (la integración de todos sus canales de venta y comunicación para ofrecer al consumidor una experiencia optimizada), el marketing digital, en logística y conexión.
El desafío tecnológico está alterando para siempre el mundo de la moda, tanto para quienes la diseñan como para quienes la visten. Los sistemas de inteligencia artificial actuales ya permiten, por ejemplo, el análisis de las millones de fotos que circulan en redes sociales para detectar patrones de vestimenta según las regiones geográficas, sugerir combinaciones de ropa según el estilo del cliente y hasta pronosticar tendencias en función de las búsquedas y compras previas de los consumidores.
La combinación de diversas tecnologías como big data, deep learning y predictive analytics ya está siendo utilizada por algunas firmas para predecir el comportamiento de las personas e incrementar las ventas en un escenario económico volátil y muy competitivo. Pero, si bien los beneficios de aprovechar los datos son significativos, también surgen nuevos desafíos, como la protección de la información del cliente y su privacidad.
Cuestión global
El impacto de las aplicaciones que funcionan con inteligencia artificial es tan prometedor para las empresas, que comienza a ser una necesidad a la hora de generar un mayor consumo de sus productos. Las marcas líderes del rubro invierten en estas estrategias y están a la vanguardia del fenómeno tecnológico que atrajo, incluso, a las compañías ajenas a lo textil.
El gigante Amazon, por ejemplo, ya lanzó Echo Look, una cámara que combinada con su aplicación móvil y la asistente Alexa, permite al usuario sacar fotos de su look y crear un historial de los mismos para recibir sugerencias de estilo y prendas gracias a la combinación de algoritmos de aprendizaje automático.
Asimismo, marcas como Zara y Massimo Dutti instalaron en los probadores de sus tiendas un sistema que se activa en cuanto entra el cliente a cambiarse, escanea las prendas y permite visualizarlas en otros colores y talles. La mejor parte es que permite solicitar las prendas sin salir del probador y recibir sugerencias de artículos que combinen.
En la misma línea de servicios, la reconocida marca de gafas Ray Ban ya ofrece pruebas virtuales para que el cliente pueda ver cómo le quedan diferentes modelos, todo desde su tienda online.
En este nuevo escenario la inmediatez se convierte en el valor más deseado por los consumidores. Marcas como Urban Outfitters, Asos y Nordstrom ya utilizan los buscadores visuales, un sistema que permite al cliente sacar una foto de un producto que le guste, luego las sube a la aplicación y se le ofrece prendas similares, ahorrándose el paso de navegar por el e-commerce.
La atención de los clásicos vendedores de salón también se ha transformado. Los asistentes virtuales denominados chatbots consisten en un programa que sirve para ayudar a los consumidores a elegir talles, recibir recomendaciones y gestionar devoluciones a cualquier hora y desde la comodidad de su casa. Tommy Hilfiger, Burberry y H&M son algunas de las casas de moda que ya los han incorporado.
El caso Stich Fix
El caso más exitoso que surge de la fusión humano + inteligencia artificial es el de Stich Fix, un servicio de estilo personal que utiliza la información proporcionada por clientes y un sistema digital para diseñar conjuntos en función de sus preferencias y datos. Los ingresos de la empresa llegan casi a 1.000 millones de dólares y cuentan con 3 millones de clientes en todo el mundo. El factor que garantiza su éxito es la cantidad de datos que poseen de sus consumidores.
La esencia de la moda se basa en su evolución y adaptación a las necesidades de la sociedad actual. En un mundo donde la información y lo inmediato son moneda corriente, las herramientas que utilizan inteligencia artificial parecen ser la respuesta para aumentar el valor de las empresas y potenciar la interacción entre el cliente y la marca.
- El dato
- Utilizando inteligencia artificial ya se analizan millones de fotos que circulan en redes sociales para detectar patrones de vestimenta según la zona geográfica y pronosticar tendencias en función de las búsquedas y compras previas de los consumidores.

