Carolina Macedo es una empresaria salteña que acaba de publicar su primera novela, Dueñas del destino. Desde Salta mantuvo una intercambio de mails con BAE Negocios.

–¿Cómo conviven la empresaria y la escritora?

–No creo que mi profesión tenga ninguna relación con la escritura, que está relacionada con vivencias y aprendizajes de vida. A la hora de elegir una carrera, estaba segura de mi vocación. Estudié administración de empresas y ejerzo mi profesión hasta la fecha. Lo de escribir llegó para completar un pedazo de mí que no había descubierto y se acopló sin dificultad a mi vida cotidiana.

Hay una anécdota que me gusta contar, una de mis hijas viendo que trabajaba en una oficina y además escribía, me preguntó si cuando fuera grande podía ser más de una cosa. Y mi respuesta no se hizo esperar: “Por supuesto, ¡todo lo que quieras! Estoy convencida de que somos ejemplo y por eso nunca bajo los brazos y siempre me involucro en nuevos desafíos.

“Un viaje con amigas es algo que todos deberíamos experimentar”

–¿Desde cuándo tenía ganas de escribir?

–Creo que escribir era uno de esos anhelos que por tan grande guardamos muy hondo. Escribir sonaba a esos sueños imposibles, que siempre quedan pendientes. Una amiga plantó el desafío y eso abrió algo dentro de mí que hizo que hoy tenga una novela publicada.

–¿Cuánto tiempo le llevó esta novela?

–La terminé de escribir en nueve meses, habiendo experimentado todos los estados de ánimo, incluso algunos que no sabía que existían. Después vino todo un proceso de aprendizaje. No tenía idea de lo que faltaba: corrección, edición, diseño. Pasos previos a ver el sueño hecho realidad.

–¿Por qué eligió Milán?

–La historia comenzó en Italia porque cuando me senté a escribirla me invadieron recuerdos de mi abuela paterna y las historias que ella me contaba sobre su país de origen. Y elegí específicamente Milán porque es la ciudad italiana más vinculada a la moda y esa es la pasión de una de las protagonistas.

–A estas tres amigas les pasan diferentes cosas, ¿le parece que hay elementos de libros de viaje y de aventuras también?

–La novela toma elementos de esos géneros para enriquecer el relato pero no se aleja del género romántico, es por eso que independientemente del curso que tome la trama en cierta forma nos garantiza un final feliz. La historia comienza con un viaje y viajar es en sí mismo una aventura. Dicen que un viaje se vive tres veces, cuando se planea, cuando se experimenta y cuando se recuerda. Escribir me hizo revivir escenarios que ya conocía y disfrutarlos nuevamente. La aventura le agrega suspenso a la novela, logrando mantener la atención y el misterio.

–¿Y los planteos existenciales, las preguntas que todos nos hacemos, eran otros de los temas que buscaba abordar?

–Los planteos existenciales nos persiguen a diario. Yo buscaba que los personajes vivenciaran esa etapa entre ser joven y adulto. Creo que es la que está más llena de cuestionamientos y la que nos impulsa a trazar nuestra propia ruta. No sé con certeza qué divide una etapa de otra, pero siempre hay una circunstancia o decisión que nos lleva a asumir un nuevo rumbo.

–¿El hecho de que los personajes principales sean tres amigas tiene que ver con alguna situación en especial, están inspirados en alguien?

–La amistad femenina, en mi opinión, es una relación intensa e íntima, tal vez por esto las mujeres preferimos un grupo pequeño de amigas, invertimos mucho tiempo en estar cerca y compartir cada detalle de nuestras vidas y transmitir la experiencia de lo vivido. Uno de los personajes en particular está relacionado con la personalidad de una de mis mejores amigas. Creo que para escribir necesitamos ser observadores y directa o indirectamente lo que vivimos o experimentamos nos afecta y de algún modo eso se traslada a la novela, como si fuésemos el filtro de emociones y sensaciones propias y ajenas. Considero que un viaje con amigas es algo que todos deberíamos experimentar alguna vez en la vida. Es una forma de potenciar la intimidad de la relación hasta lograr una comunión de espíritus.

–¿Por qué Dueñas del destino?

–El título hace referencia a las fortalezas de los personajes femeninos. Las tres protagonistas son mujeres decididas a superar cualquier adversidad con el fin de hacer realidad sus sueños. Las mujeres vemos el mundo con otros ojos, lo sentimos de una manera diferente, nos guía la intuición. ¿Cuántas veces hemos tomados decisiones de vida absolutamente convencidas de que son las correctas sin otro parámetro que lo que nos dicta el corazón más allá de la razón?

–¿Le parece que es un libro solo para mujeres?

–No, aunque el género romántico tiene una mayor participación femenina, algunos de mis primeros lectores fueron hombres. Y la leyeron por motivos diferentes, unos porque les gustaba el lugar donde se desarrollaba, a otros les gustaba la idea del viaje, pero en el fondo, estoy segura de que fue el amor lo que los mantuvo leyendo.

–¿Para qué sirve la literatura?

–La literatura, tanto al escritor como al lector, salva de la soledad. Nos permite el contacto con el otro a través de la palabra escrita. Sin limitar nuestra imaginación a la percepción de los hechos.