Esta novela tiene a la inseguridad como tema y como síntoma. Chiche, el protagonista, sufre un robo en el negocio de electrodomésticos. Su reacción defensiva da origen a un tiroteo que termina con la vida de su mujer “Este libro sucede en cuatro esquinas. Yo quería trabajar sobre esta idea tan reaccionaria de que hay que matarlos a todos los negros.

Además de la soledad y el luto, me interesaba este como tema de época; esa idea paranoide”, sostiene Edgardo Scott y agrega a BAE Negocios: “Conozco la zona, no es que yo no sé que roban, qué villa es peligrosa o no, por dónde caminar o no pero eso no quita que hay algo discursivo muy fuerte”.

“El luto es la idea del otro lado, del otro lado de la vía. Para mi no es una novela negra, no la escribí como tal, es una novela oscura, los géneros se mueven mucho. Es una novela que parte de un hecho policial pero no por eso me parece que sea una novela policial. Tiene algo de zona de frontera, trabaja la masculinidad también. Empieza como desgracia y termina como tragedia”, dice el escritor.

“La realidad y la ficción para mi van por dos lados diferentes. La realidad es la convención y espero que la literatura sea anticonvencional. La literatura de algún modo tiene que romper la convención, criticar esas realidades”, considera.

“La parte autobiográfica, es que nací en esas cuatro esquinas, viví ahí hasta los 20 años. Los escritores tendemos a escribir sobre la infancia, la juventud. Conocer el territorio me generaba la posibilidad de reducirlo. Los personajes hacen que se arme una escena casi teatral. Cuando uno conoce mucho puede limpiar”, asegura.

“Un personaje central lo veo como un construcción, tiene que tener algo reconocible. Quería meter varios discursos, quería hablar de esa soledad y aislamiento. Las mujeres han encontrado causas con las que se juntan, las mujeres nacen con una épica, los hombres estamos despojados de épica, hay algo de la fuerza del hombre que queda como desactivada a lo largo del Siglo XX. Hay hombres que han quedado embrutecidos, violentos”, sostiene.

“Mucho de lo que le pasa a Chiche se desata cuando pierde a su mujer. La novela tiene algo como de fin de época en varios sentidos”, dice el autor que casi siempre empieza “a escribir con el título, tengo una idea y me baja con el título. El luto es la supremacía de la muerte, es como si todo tuviera la larga mano de la muerte posada en este hombre pero también sobre estas cuatro esquinas”.

“La muerte y todas sus miserias. La muerte trae muchas cosas. En este caso podría decirse la que desata la paranoia, el individualismo. Lacan dice que la muerte es el amo absoluto”, recuerda el autor.

“La literatura con otros tiempos y otras formas puede indagar sobre cuestiones sociales. Yo quisiera que el libro genere preguntas. Lo que a uno le gustaría es que alguien transforme algo de su vida por los libros”, concluye antes de volver a Europa donde está viviendo.