A pesar de las dificultades diarias, las personas con discapacidad también tienen problemas a la hora de acceder a la tecnología. Por ejemplo, los no videntes son incapaces de distinguir los caracteres de un smartphone con pantalla touch, por lo que quedan excluidos allí también.

“No todo es para todos”, afirma Lidia Neira, responsable del CIAPAT durante la presentación del concurso Appcesible. El mismo fue impulsado por la organización no gubernamental Cilsa y Microsoft Argentina, para poder equiparar las posibilidades a las que acceden todos.

Según explica Silvia Carranza, la presidenta de la ONG, las 40 propuestas que participaron se realizaron para poder “mejorar la calidad de vida” de aquellos que sufren de algún tipo de discapacidad.

A pesar que puede parecer que una aplicación no es demasiado útil para una persona discapacitada, la realidad es muy distinta. Pablo Fiuza, Coordinador Proyecto Dane, contó cómo la tecnología ayudó a un niño con Síndrome de Down. Una mañana, el chico se fue a la escuela en colectivo, y se pasó de su destino. Gracias a la aplicación, su madre pudo observar cómo una vez que el chico llegó a la terminal, se subió a otro colectivo para volver y completar su recorrido sin problemas. La familia pudo monitorear lo que pasaba sin preocupar al niño y a su vez, le dio la libertad de resolver el problemaa por su cuenta.

Hay anteojos con patillas con sensores de objetos

El primer ganador fue Lucas Manuel Sala que compitió en la categoría innovación con el proyecto llamado Caecus, unos anteojos que poseen sensores ultrasónicos que permiten detectar obstáculos a 1,4 metros de distancia. Y patillas que vibran cuando advierten un objeto en el camino. Y un grupo de amigos creó CBA Accesible, una app que reúne a todas las organizaciones de asistencia a personas con discapacidad en un mapa interactivo. También se premió a los creadores de Fassycom, aumentativa y alternativa para personas con dificultad en el lenguaje.