El 15% con el que el Gobierno trató de mantener el nivel de las paritarias para este año quedó lejos de la realidad y en poco tiempo. Recordamos que en 2016 la inflación fue del 41% y la devaluación superó los 30 puntos, en los 8 meses transcurridos del corriente se llegó al 100% de devaluación. Las tasas de interés hace dos años eran del 38%, para estos días el porcentaje es del 60%, imposible no considerar estos datos ante cualquier análisis. No habrá una inflación menor al 40% para diciembre. Ante un abanico de riesgos y emergencias, los caminos para rescatar en algo las paritaria ofrecen alternativas: las denominadas cláusulas gatillo y otro mucho más complicada que es el acuerdo a partir de la revisión de lo firmado.

Se trata de un panorama donde corresponde mencionar que a los docentes en la Provincia de Buenos Aires se los está asfixiando pese a su justo reclamo salarial, otro tanto ocurre con los profesores universitarios, verificando ambos casos no hace falta tener un gran dominio de análisis para considerar que los conflictos van a ir en escalada. Es impostergable abordar la necesidad de que debe aplicarse un incremento de los salarios, en medio de la crisis, a fin de otorgar energía al consumo y que el mismo vaya dirigido a bienes nacionales ya que si tal dinámica se imprime a productos importados no habrá mejora que se pueda experimentar ni para los empresarios, ni para los trabajadores es decir para el país.

El paso inmediato a lo expuesto es generar un plan productivo, con algunos roles decisivos, por ejemplo el campo ya que este sector puede ser una polea de transmisión para otros. Consideramos que la inversión en ciencia y tecnología nos abrió las puertas a disciplinas como la biotecnología o la genética bovina nos ofrecen herramientas como para realzar el valor agregado en la producción desde procesos accesibles.

Mientras buscamos alternativas económicas desde la matriz política también hay que tomar en cuenta que si se pretende "disciplinar" a los trabajadores esa acción no es factible en un lapso de tiempo prolongado, aún con el temor a perder el empleo que experimentan los trabajadores tanto en el ámbito privado como en el público la conflictividad tendrá progresión considerable.

*Ex ministra de Economía