Corría 1961 y Stan Getz decidió que era tiempo de volver a los Estados Unidos para dar muestras de que su arte tenía futuro. El saxofonista se había autoexiliado en Europa durante dos años para intentar una cura a su adicción a las drogas. Suecia y especialmente Dinamarca lo recibieron con calidez y diversas grabaciones quedaron como testimonio de esa incursión.

De regreso a los Estados Unidos, que por aquella época tenía a Coltrane como un gran faro del jazz, Getz se asoció con el pianista Steve Kuhn y con el baterista Roy Haynes, su viejo amigo. Ambos siguen hoy activos en la escena norteamericana. De esa reunión, que completaron los bajistas Jimmy Garrison y John Neves, surgieron grabaciones en vivo que el sello Fresh Sound lanzó años atrás, con el registro de presentaciones del cuarteto en el club neoyorquino Birdland.

Ahora se anuncia el lanzamiento de un disco inédito, producto de una investigación a cargo del llamado "detective del jazz" Zev Feldman, quien encontró cintas correspondientes a una presentación del grupo de Stan Getz en un lugar icónico del sur de Manhattan, el desaparecido Village Gate, escenario de grandes shows y discos en vivo que contribuyeron a dibujar la historia del jazz.

El disco se titulará simplemente Getz at the Gate y verá la luz el mes próximo en formato vinilo y CD, a través del sello Verve. La edición en vinilo incluirá tres discos y la de CD dos. La grabación registra una presentación del cuarteto el domingo 26 de noviembre de 1961, en la que acompañaron a Getz Steve Kuhn en piano, John Neves en contrabajo y Roy Haynes en batería. El show tuvo lugar una semana después de las presentaciones en Birdland, en las que Jimmy Garrison ocupó el lugar de Neves en el contrabajo.

Para Feldman se trata de un descubrimiento excepcional, que rescata un especial período creativo de Getz, a quien llamaban The Sound, por la calidez e intensidad de su sonido. Luego de esa etapa, llegaría el mítico álbum Focus, con el mismo grupo más una sección de cuerdas con arreglos de Eddie Sauter. Focus marcó el regreso de Getz al primer plano de la escena del jazz en Estados Unidos y es acaso uno de los discos más valorados del saxofonista antes de su etapa brasileña.

Después de Focus llegaría la irrupción comercial de Getz con su exploración del samba y la bossa nova, su asociación con Joao Gilberto, Charlie Byrd y Jobim y la obtención de varios Grammys por los discos Jazz Samba y Getz/Gilberto.

Esa sucesión de trabajos discográficos le dispensó a Getz fama y reconocimiento y lo impulsó a indagar en nuevas vertientes, como el jazz rock. Pero también dejó asociaciones de alto vuelo para el jazz, como sus colaboraciones con Bill Evans, Chet Baker y Bob Brookmeyer. Aunque probablemente el disco doble que grabó en dúo con el pianista Kenny Barron, People Time, haya quedado como una de las contribuciones de sus últimos años más valoradas por el público adicto al género.

El lanzamiento del nuevo disco Getz at the Gate permitirá ratificar el timbre límpido y el lirismo de un sonido que ya forma parte del acervo del jazz.