Que Brad Mehldau lance un nuevo disco no es una noticia infrecuente. De hecho, el año pasado editó dos. Pero sí es menos previsible la orientación que le imprimió a su nuevo trabajo: un álbum con reminiscencias religiosas, inspirado en una lectura de la Biblia, que se sustenta en una orquestación particular para el recorrido de este consagrado pianista. En efecto, en Finding Gabriel, el disco que el sello Nonesuch pondrá en la calle el 17 de mayo, Mehldau aborda sintetizadores y teclados varios, además de poner su voz y el clásico Steinway, en conjunción con formaciones diversas, que incluyen invitados consagrados.

Finding Gabriel sucede a otro disco con formato clásico, Seymour reads the Constitution!, disco nominado a un Grammy que recibió alta valoración entre los críticos.

Según explicó el propio Mehldau, su nuevo trabajo surgió tras una lectura atenta de la Biblia a lo largo de los últimos años, y especialmente la experiencia del arcángel Gabriel. Una palabra perdida, la prédica de la verdad que pocos atienden, el vínculo con las actuales fake news y la pérdida de conexión real entre las personas figuran entre las preocupaciones que movilizan al pianista y compositor.

"Parece como si estuviéramos más separados unos de otros que nunca, sumergidos en las aguas profundas de una solitaria infelicidad", asevera. La pregunta clave que lo estimula es: ¿cómo volvemos a la verdad?

Estas indagaciones existenciales se asientan sobre una paleta musical bien amplia, que arranca con Mehldau explorando sonidos en sintetizadores. Cuenta el pianista que estuvo trabajando con un modelo nuevo, el OB-6, que utilizó en varios de los temas del disco. De hecho, muchos cortes fueron elaborados a partir de una construcción conjunta de Mehldau con sintetizadores y Mark Guiliana en batería, al estilo de la sonoridad de un disco anterior que marcó una colaboración entre ambos, Taming the Dragon. En algunos casos añadieron voces, pero sin texto, sino como parte de la edificación armónica. Entre los cantantes invitados para la ocasión sobresale el consagrado Kurt Elling. El propio Mehldau puso su voz en algunos temas.

En otras composiciones, los arreglos demandaron vientos y cuerdas. Aquí también Mehldau eligió con precisión a sus músicos. Aportan calidad el trompetista Ambrose Akinmusire, los saxofonistas Joel Frahm y Chris Cheek y la violinista Sara Caswell.

Y además se adentró en una experiencia novedosa: en tres temas Mehldau ofició de "one man band", tocando todos los instrumentos. "Tanto los temas en solitario como los que tienen colaboraciones supusieron un aprendizaje y una experiencia llena de descubrimientos", destacó el compositor.

Un primer corte del disco ya está disponible en las plataformas digitales y el mes próximo Nonesuch lo editará en diversos formatos. El sello recibió a Mehldau en 2004, cuando publicó su álbum de piano solo Live in Tokyo.

Desde entonces se sucedieron trabajos con distintas vertientes sonoras, incluida una relectura de cuatro preludios y una fuga del Well Tempered Clavier de Bach. Con el nuevo Finding Gabriel, Mehldau se reinventa: siempre logra algo nuevo para decir.