Las cooperativas y mutuales son empresas sin fines de lucro, gestionadas democráticamente por sus usuarios, cuyo objetivo es garantizar el acceso a los servicios en condiciones de equidad y transparencia, mediante una gestión democrática. En las cooperativas, cada socio tiene sólo un voto, independientemente del capital que haya aportado.

No obstante, en el proyecto de reforma fiscal que se encuentra en tratamiento en el Congreso Nacional, se propone eliminar la exención al impuesto a las ganancias que tienen desde hace años las cooperativas y mutuales. Si bien en el proyecto mencionado se plantea alcanzar a las entidades solidarias que realizan actividades financieras y de seguros, de aprobarse esta modificación se vulneraría una conducta histórica, lo que permitiría que en un futuro próximo se extendiera a todo tipo de cooperativas y mutuales.

De acuerdo a la actual ley de cooperativas Nº 20.337, estas entidades no persiguen ni pueden perseguir propósitos de lucro, ya que la normativa manda retornar a sus asociados los excedentes (diferencia entre el precio y el costo) en proporción a los servicios utilizados y nunca respecto al capital aportado. Nótese la última frase: nunca respecto al capital aportado, una característica más que diferencia el excedente cooperativo del lucro que obtienen las empresas de capital. Incluso, los excedentes obtenidos de operaciones con no asociados deben obligatoriamente destinarse a reservas no repartibles. Más aún, las reservas que constituyen su capital jamás retornan a los asociados, ni aún en el supuesto de liquidación de la entidad, pues deben ser transferidos a los organismos públicos de fiscalización y promoción cooperativa. Similar norma poseen las mutuales.

Así, queda claramente evidenciado que la ley reconoce a cooperativas y mutuales una naturaleza propia que las diferencia de las sociedades comerciales constituidas con el fin de obtener una ganancia a repartir entre sus miembros. Las cooperativas y mutuales son entidades arraigadas en ciudades y pueblos que generan importantes aportes económicos y sociales.

“Las empresas cooperativas ayudan a construir un mundo mejor”, es el lema que la ONU le asignó al Año Internacional de las Cooperativas, 2012. Para la Organización Internacional del Trabajo, “una sociedad equilibrada precisa la existencia de sectores públicos y privados fuertes y de un fuerte sector cooperativo, mutualista y otras organizaciones sociales y no gubernamentales. Dentro de este contexto, los gobiernos deberían establecer una política y un marco jurídico favorables a las cooperativas y compatibles con su naturaleza y función, e inspirados en los valores y principios cooperativos”.

La economía solidaria tiene un fuerte compromiso comunitario

También en una declaración de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) del año 2009, en un momento de pleno efecto de la crisis financiera internacional, señalaba que “Los consumidores reconocen la seguridad y la fiabilidad de las cooperativas de ahorro y crédito, bancos cooperativos y aseguradoras cooperativas que en muchos casos han continuado proporcionando cré- dito a particulares y pequeñas empresas. Al hacerlo, están demostrando que el negocio cooperativo es sostenible y que las empresas basadas en valores éticos, pueden tener éxito y contribuir a la recuperación económica sostenible”.

Como un buen ejemplo a seguir, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe y las Instituciones de la economía Social y Solidaria de la jurisdicción han lanzado un llamamiento a toda la sociedad y al gobierno para que se elimine la iniciativa gubernamental de desconocer la no sujeción al impuesto a las ganancias de las cooperativas y mutuales.

Por las razones dadas, los movimientos cooperativo y mutualista están peticionando ante las distintas autoridades, en especial ante el Congreso de la Nación dos temas principales: 1- Que se eliminen los artículos 23 y 24 de la Reforma Fiscal que pretenden alcanzar a las cooperativas y mutuales con el impuesto a las ganancias, y 2- Modificar la Ley de Impuesto a las Ganancias para que sea reconocida la inexistencia del hecho imponible en el caso de las cooperativas y mutuales.

La Economía Social y Solidaria tiene un fuerte compromiso con la comunidad, puesto que es parte de ella, y puede ayudar a construir una sociedad y una economías más solidaria, equitativa y sustentable. Por estos motivos, los gobiernos deberían fomentar estas empresas solidarias y diferenciarlas positivamente, en especial en el tratamiento fiscal, de las empresas lucrativas.

* Presidente Banco Credicoop Coop. Ltdo
Especial para BAE Negocios