Los próximos treinta días son claves para el campo. La necesidad de al menos algunas importantes gotas de agua podrían cambiar en algo el escenario que hasta el momento se entiende: la peor sequía de las últimas tres décadas. La foto indica hoy una caída en la producción de soja y maíz, aunque esto no se sabrá hasta que las máquinas paren de cosechar y se sepa fehacientemente las pérdidas por la ausencia de lluvias desde diciembre pasado. En este contexto todo lo bueno en materia de inversión que se vio en 2016 y 2017, termina a esta altura del año en un compás de espera. Esto tiene que ver con las industrias automotrices, metalmecánica, entidades bancarias y demás sectores que se verán afectados por la poca producción que hará que el productor retenga sus granos para hacer frente a los gastos de campaña dejando de lado por un momento el desembolso financiero en la actividad rural.

Durante Expoagro se pudo notar la desazón en los distintos stands que las empresas montaron en la muestra. La poca presencia de productores mostraba la otra cara de una sequía que está afectando a la mayoría de los agricultores versus aquellos que la vieron pasar.

"Nadie está pensando hoy en hacer una inversión. En esta situación no se puede hacer nada y sólo se piensa en como se subsiste hacia adelante", sentenció el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), Gabriel De Raedemaeker.

Se entiende entonces que el productor pagará sus gastos de campaña y luego se mandará a guardar. Y es que deberá enfrentar la cancelación de créditos que se tomaron el año pasado para la inversión en capital de trabajo y también en uso de las tarjetas rurales que tuvo un incremento en su participación del orden del 5 por ciento.

"Al momento no hay un incumplimiento en la actividad y esto recién se podrá observar en la quincena de abril y para esto se está proponiendo alternativas para cuando llegue ese momento", sostuvo el gerente de Gestión Comercial Agropecuaria del Banco Nación, Alejandro Gariglio.

El Banco Central tras el anuncio del presidente Mauricio Macri dispuso el jueves pasado la "prórroga" de los plazos que determinan la situación de mora para aquellos productores agropecuarios damnificados por eventos climáticos.

Se entiende que las entidades bancarias buscarán que el productor cancele su deuda dado que diferir los pagos significa tener gastos financieros adicionales a la prórroga. Hoy ya no se presta a tasa cero sólo hay tasas bonificadas.

Desde el Banco Galicia, el gerente de área banca mayorista, Marcelo Iraola destacó que meses atrás se tomo la decisión de "acompañar al productor en este proceso con una línea de financiamiento por u$s2.000 millones cuyas propuestas apunta al mediano y largo plazo porque es ahora donde es necesario estar cerca del campo para sortear la sequía".

En la misma sintonía, el gerente de la banca agropecuaria del Banco Provincia, Rubén González subrayó "que se está focalizando en tener líneas de asistencia de apoyo al productor a través de fondeos a tasas bajas" mas reconoció que ante la sequía "vuelve a relegarse la inversión para otro momento, por eso mantenemos una expectativas de colocación similar a 2017".

Pero la falta de inversión en el agro se nota rápidamente. Una de ellas son las compras de maquinaria agrícola. Desde la firma Apache, su titular Carlos Castellani afirmó que la venta "esta más floja que otros años" y resaltó a la vez que "hay muchos proyectos de inversión en la industria que con la seca están un poco jugados, pero por ahora sostenemos el plan de producción que es igual al año pasado y si bien muchos quieren aumentarlo por ahora van a mantenerlo".

Un trabajo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), alertó que en 2019 sigue el efecto "Niña", en donde las reservas (granos) ya no existirán y la capacidad de endeudamiento tampoco, por lo tanto adelantó que hay que estar a la expectativa de la situación climática porque el "efecto" del mercado de maquinaria puede ser más "importante".

Otros de los rubros donde se ve el termómetro de la sequía son las pick up. Los cambios en la política económica impulso un fuerte crecimiento de esta industria, pero como ya se dijo la ausencia de lluvias empieza a ponerle un freno.

"Entendemos que la sequía va a afectar la venta de las pick up las cuales no van a crecer a lo mejor tanto que como se esperaba", manifestó María Angela Stelzer,directora de Asuntos Corporativos del Grupo Volkswagen.

También la gerenta de producto de Ford, Lali Casadellá advirtió que "el escenario de sequía nos impacta en forma directa a partir de como estamos posicionados en relación a la herramienta de trabajo en el campo, esto hace que ya estén difiriendo un poco las ventas".

Las ganas de mejorar respecto del año pasado están. Pero la sequía pone a todas las ganas en remojo. El productor entiende que el 2018 será duro y para eso debe hacer bien los números. La inversión ya la hizo por eso todo apunta a pagar las deudas. No quiere repetir los desalojos de campos por no pagar préstamos en los 90.