Estudiar durante el día a los clásicos y por las noches salir a tocar jazz en los clubes de la ciudad es una rutina nada infrecuente para muchos músicos. Pero el pianista Uri Caine la transformó en un vehículo para garantizarse un sello propio en la escena artística.

Integrante de la escudería de John Zorn durante varios años, Caine abordó con cierto desenfado la obra de Mozart, Bach, Schumann , Wagner y Mahler, en diversas grabaciones para el sello Winter & Winter. Bernard Peiffer, un pianista que intervino en la formación de Caine, lo estimuló a entender la armonía con Mozart y con Bach. "Vuélvete loco con esa música", le aconsejó. Pero Uri aclara que al interpretar a Wagner, lo despoja de los fastos. "Le saco la parafernalia y lo meto en un café italiano. Al fin de cuentas murió en Venecia, ¿no?", ha dicho Caine tiempo atrás.

El pianista llegará a Buenos Aires convocado por la Usina del Arte como músico residente y ofrecerá un show el 6 de octubre, acompañado por su trío, integrado por otros músicos de peso: Mark Helias en bajo y Clarence Penn en batería. Al día siguiente, el 7 de octubre, se alistará con músicos locales para un concierto bajo el lema Uri Caine Tango Project.

La visita del pianista sucede a la de quien fuera compañero de aventuras musicales, el trompetista Dave Douglas. Ambos grabaron en diferentes formatos, fundamentalmente quinteto y dúo. Present Joys, del 2014, es el último trabajo que los unió para el sello Greenleaf, orientado por Douglas. Hay que decir que Caine se presentó años atrás en Buenos Aires con el quinteto de Douglas en el Gran Rex, en un aclamado concierto que exploró la música del disco Meaning and Mystery, uno de los más recordados de esa formación, que incluía a Donny McCaslin en saxo, James Genus en bajo y el mencionado Clarence Penn en batería.

Uri Caine no es ajeno a la mirada política. Coincide en este camino con su compatriota Douglas, quien en su reciente visita porteña se lamentó por la gestión de Donald Trump y prometió: "Vamos a cambiar esto en noviembre", fecha de elecciones legislativas. Caine tampoco avala la figura y la política del mandatario norteamericano. El año último le dijo al diario español El País: "Yo crecí escuchando historias de inmigrantes, refugiados y sobrevivientes. Historias traumáticas para un niño pero que han conformado mi país tal como es. También entonces sufrieron para entrar y verse aceptados, pero finalmente se labraron un futuro. Todo este retroceso es lo que empezamos a vivir ahora de manera incomprensible".

En sus últimos trabajos, Caine continuó explorando el crossover, especialmente con el disco Space Kiss, en conjunto con el Lutoslawski Quartet, una agrupación de cuerdas, y con Callithump, un piano solo editado por Winter & Winter. También públicó poco tiempo atrás en Blue Note un gran disco con otro visitante argentino de estos días, el trompetista Paolo Fresu. Think se llama ese disco que contó con la participación del Alborada String Quartet y que tuvo una gran recepción en Europa.

La residencia de Caine en la Usina será clave para contar con una perspectiva de la búsqueda actual de un músico de gran talento y versatilidad. Y que, por primera vez, también se arriesgará con el tango.