La primera cita es un momento clave, en el que cada vez más personas prefieren “no arriesgar demasiado”, por lo cual optan por un café, una mirada y después ver cómo sigue la historia. Algo en lo que también tiene fuerte incidencia la coyuntura económica.

Así lo evidencia una encuesta reciente realizada por la app de citas online BlindLove, que muestra que “tomar un café” (40%) es la mejor opción para quienes se encuentran en la “vida real” por primera vez, mientras que en segundo lugar un 20% prefiere salir a cenar, con el sushi como la comida más elegida. Luego viene una salida al cine (12%) e ir a un recita o evento (8%).

“Detectamos que una de las mayores inquietudes a la hora de planear la primera cita es el temor a los excesos: al no conocer demasiado a la otra persona uno no sabe si está proponiendo un plan demasiado arriesgado o muy “aburrido”, explica Federico Volinsky, CEO de BlindLove. Por eso, agrega “pensamos en “Ask on a Date”, un “banco de ideas” para tener la primera cita perfecta, basada en un algoritmo que sugiere lugares para ir a comer o eventos para compartir según los gustos de ambos usuarios” .

Según esta app son apenas un 10% los que eligen planes osados para que la primera cita salga del molde. Dentro del menú pueden optar por salidas a parques temáticos: zoo, de diversiones o los más novedosos, de camas elásticas.

Cualquiera sea la elección incide mucho el factor económico. Según una encuesta realizada por Eventbrite, la plataforma de venta de entradas e inscripciones a eventos, quienes deciden salir a cenar en pareja destinan entre 700 a 1000 pesos, una cifra no apta para todos los bolsillos.

En el segmento de 20 a 35 años, el café se reemplaza por un encuentro en una cervecería artesanal: además de ser lugares más económicos, son una propuesta descontracturada y más informal que “sentarse a la mesa” de un restaurante.

En todos los casos, antes de la primera cita, un 80% de los usuarios prefiere conocer la voz del otro y hablar por teléfono, en estos tiempos, la primera cita es cada vez menos “a ciegas”.