La reputación de los llamados millenials está en crisis, solemos escuchar frases vinculadas a esta generación del estilo: "No les gusta trabajar", "no se comprometen", "son ambiciosos", "son impacientes", "son...". Sin embargo, hay que tener en cuenta que para el 2020 serán un tercio de la fuerza laboral.

Para quienes somos parte de la generación X, es cierto que podemos tener diferencias con las que deberemos lidiar, pero lo importante será entonces, en primer término identificarlas para poder luego actuar en consecuencia.

Pero no hay que confundirse ni ser superficiales, no se trata de poner una mesa de ping pong en la mitad de la oficina, tirar dos paredes abajo, poner una Play 4, un poco de homeoffice y voilá ...Porque si esa es la percepción o la forma de querer integrarlos y motivarlos, claramente los errados seremos nosotros.

Para mantenerlos motivados hay aspectos que deberemos tener muy presentes, ya que son prácticamente innegociables para ellos: ser flexibles en el término más amplio que puedan encontrar (más allá de horarios y de equilibrio entre vida personal y laboral), mostrarles claramente posibilidades de desarrollarse, hacer hincapié en el propósito de la compañía para la que trabajan y demostrarles cómo contribuyen a ese propósito, desde el lugar que a cada uno le toque. Un buen caso para mencionar sería, por ejemplo, aquellos que trabajan en Empresas B o en empresas de triple impacto, que integran en su negocio la creación de valor económico, social y ambiental. Otra vez, aparece el tema de "tener un propósito" más allá del salario.

Poco a poco deberemos ir transformándonos de jefes, gerentes, socios a mentores e ir democratizando ciertos ámbitos. Los millenials están convencidos que la incorporación de tecnología ayuda a optimizar el trabajo vía automatización de tareas y por la aplicación de plataformas de trabajo colaborativo. Por ello deben ser vistos como uno de los main asset de nuestra compañía, son nativos digitales y serán los más involucrados y comprometidos en que el proceso de transformación digital de nuestras compañías sea exitoso. Ellos nos ayudarán a dar el paso al próximo nivel. Debemos verlos como una gran oportunidad y no como una amenaza.

Ahora bien, en general, siempre que hablamos de los millenials y el trabajo, hablamos desde el punto de vista de ellos como nuestra fuerza de trabajo, como nuestros empleados. Sin embargo, los millenials son nuestros clientes, y cada vez lo serán más, con lo cual también deberemos encontrar la manera de seducirlos, ya que ellos buscan algo distinto también en sus proveedores de servicios.

Está claro que debemos ser impecables desde lo técnico, cada uno en su campo, pero también es claro que deberemos ir transformándonos cada vez más en consejeros y consultores de nuestros futuros aliados.

Socio de S&A