Es una de las escritoras a las que les tocó publicar en tiempos de pandemia con todas las complicaciones que esto implica, incluso que por ahora solo se la pueda leer por en formato digital. En “Amar se conjuga de a dos”, María Boder explica a BAE Negocios cómo es esa historia escrita antes de esta nueva realidad.

_¿Por qué esta vez  elegiste una escritora como protagonistas?

_-Ideo cada personaje tomando en cuenta lo que la obra requiere de él. En Amar se conjuga de a dos necesité a dos escritores contrapuestos que debieron acordar y limar asperezas con el fin de contar la historia de Pilar. Como el manuscrito está escrito en tercera persona, Mariela es quien narra en primera persona, cómo fue afrontar ese desafío.
 

 _¿Cómo conviven el amor, el trabajo y el ego?

 _A estos personajes no les resultó fácil sortear esos conflictos para lograr trabajar en conjunto y el amor metió la cola para hacérselos más complicado.
 

 _¿Esta es una novela romántica erótica?

 _La editorial suele catalogar mis novelas como comedia romántica, romance erótico. Lo cierto es que cuento historias de amor donde no eludo el sexo pero no lo convierto en el protagonista principal. Para mí, lo importante es reflejar cómo nacen y se concretan los sentimientos de las parejas que describo.
 

 _¿Son complicadas  de escribir las escenas eróticas para que sean creíbles?

 _No encuentro el motivo por el cual una escena apasionada entre dos personas pueda ser complicada a la hora de escribir. Todo depende de la manera en que se la desee narrar. En el caso de mis novelas apelo a las sensaciones, a la química entre los protagonistas, a sus sentimientos.
 

_¿Cómo describís a estos dos personajes?

 _Mariela es una mujer de cincuenta y dos años, divorciada, sin hijos, escritora de romántica, alegre, emprendedora, luchadora, solidaria. Ricardo es unos años mayor, soltero, ermitaño, escribe novelas policiales, tiene una gran trayectoria y reconocimiento dentro del campo cultural. La diferencia entre ambos es notoria, así como sus personalidades forjadas a través de los años por distintas experiencias.
 

 _¿Están inspirados en alguien?

 _No los creé basándome en ningún colega en particular, pero sí recurrí a mi experiencia como autora para nutrirlos.
 

 _¿Cómo va a ser la presentación?

 _La novela la escribí hace un tiempo, aunque recién se publicó en mayo. Debido a la pandemia no pudo ser impresa y salió en formato digital. La presentación la estamos realizando por las redes sociales de la editorial y mías; anhelando a que todo se restablezca para imprimirla y ofrecer al público lector en las librerías.
 

 _¿Cómo estas viviendo la cuarentena?

 _La vivo con incertidumbre. Con cierto temor por el contagio, dolor por quienes padecen o fueron víctimas del virus, angustia por los inconvenientes económicos que a todos nos aquejan y tratando de no perder la esperanza de que se encuentre la vacuna o un método efectivo de cura.
 

_¿Te imaginas incluyendo la cuarentena en una novela de amor?

 _La verdad es que no. Deseo que este virus nos deje en paz y no volver a saber de él.
 

 _¿Por qué hay tanta gente que necesita leer novelas de amor?

_Los lectores necesitamos leer, es nuestra manera de instruirnos, de poner en juego la imaginación, es un cable a tierra y al mismo tiempo una invitación a volar, a soñar. La novela romántica tiene la característica de que el lector sabe que los protagonistas podrán enfrentarse a muchos inconvenientes pero, al final, lograrán su objetivo. Las novelas de amor son ese cable a tierra que te invita a soñar. Independientemente de eso, no sólo cuentan una historia de amor entre dos personas, sino que son el reflejo de la realidad del momento en que transcurren, un espejo de la sociedad.

_¿Por qué aún siguen siendo lectoras mujeres en su mayoría?

_No tuve acceso a ninguna encuesta que determine cuántos hombres leen romántica, pero es cierto que en las presentaciones la mayoría son lectoras, lo cual no impide que también asistan varones. No quiero afirmar que sea por pudor o por prejuicio, porque los lectores varones que me contactan lo hacen con la misma espontaneidad de las lectoras mujeres.
 

_¿Qué te gustaría que encuentre  el lector en la novela?

_Me gustaría que el lector se entretenga y, mientras lo hace, se permita reflexionar sobre varios temas que siguen siendo preocupantes: violencia de género, miedos, culpas impuestas por la sociedad, mandatos que persisten.
 

_¿Qué rol tiene la literatura en la cuarentena?

_La lectura es un gran acompañamiento y ha demostrado que le puede dar pelea a las plataformas de streeaming, o a los programas de tv. Incluso hemos detectado que muchos chicos, jugadores de play, se sumaron a la lectura en esta época.
 

_¿Te parece que hay más gente acercándose a la lectura?

_Sí. Al grupo de lectores tradicionales se le ha sumado mucha gente joven, que generó toda una movida en las redes, difundiendo aquellos libros que son de su interés.
 

_¿Estas escribiendo la siguiente novela?

 _Sí. Durante la primera parte de la cuarentena no podía concentrarme en la escritura.Afortunadamente logré revertir esa situación y tengo muy avanzada mi próxima novela.

 _¿Alguna vez tuviste miedo a quedarte sin ideas?

_No recuerdo que me haya ocurrido. Cuando no escribo leo, investigo, me informo y, por alguna razón misteriosa, las ideas surgen. Pero no me angustia pensar que me pueda ocurrir porque escribir es un impulso, no podría obligarme a hacerlo.

 _¿La forma de ver el amor es universal? 

 _El amor es un deseo universal y cada uno lo vive y lo siente de manera personal. Es un sentimiento del que todos hablamos, pero tiene tantas definiciones como personas que lo viven.