El gran reto al que se enfrentó History Channel cuando en 2013 estrenó Vikings era lograr buenas porciones de audiencia con un producto que, además de entretener, fuera educativo. La serie, producida entre Canadá e Irlanda, cumplió con creces ese objetivo. De altísima calidad, la historia de los aguerridos pueblos nórdicos en el siglo VIII se convirtió en un éxito; a tal punto que el interés por esta ficción continuó aún luego de la muerte de uno de sus personajes principales, hacia el final de la cuarta entrega.

Hoy se estrena en América latina la quinta temporada de “Vikings” (de ahora en más, spoilers). En el primer episodio (“El rey pescador”) vemos cómo tras el asesinato de Sigurd a manos de su irascible hermano Ivar, la tensión entre los hijos de Ragnar Lothbrok aumenta, y aunque el joven lisiado jura no haber tenido esa intención y se muestra arrepentido, queda claro que no habrá marcha atrás con su transformación en un villano perverso y sin remordimientos, a quien la Historia escandinava conocerá luego como Ivar el Deshuesado.

La ambición desmedida de ese hijo nacido de un vientre corrompido por las artes oscuras pone en jaque la unión, de por sí endeble, de la familia del legendario Ragnar, quien es considerado el primer rey de lo que hoy se conoce como Suecia y Dinamarca. A pesar de ya haber vengado la muerte de su progenitor, en nombre de su padre él está decidido a arrasar con Inglaterra, empujando a sus hermanos a seguirlo en la odisea.

Con Bjorg, el mayor, iniciando un camino diferente y partiendo hacia el Mediterráneo, sus tres hermanos restantes emprenden, fi el al estilo vikingo, una sangrienta invasión a York.

El nuevo rey de Wessex, Athelwulf, está escondido desde el brutal crimen de su padre Ecbert a manos de los Northmen (“Hombres del Norte”, tal como los llaman los europeos “civilizados”), y es entonces cuando surge un personaje que promete ser digno rival del cruel Ivar: Heahmund, el obispo guerrero.

Este rol apareció en los minutos finales de la temporada anterior y está interpretado por Jonathan Rys-Meyers (TheTudors), un actor tan atormentado en su vida personal que calza justo para este fanático religioso, violento, frío y calculador.

El creador y productor de la serie, Michael Hirst, contó en una entrevista que mientras investigaba la época vikinga se topó con este personaje, una especie de “antepasado” de los caballeros templarios: profundamente cristiano, pero a la vez brutal y sediento de sangre pagana. Él será la esperanza del fl ojo y cobarde nuevo regente británico para vencer a los nórdicos que siembran el terror en sus tierras.

Mientras tanto...

En el hogar natal de Ragnar, Kattlegat, su ex esposa Lagherta gobierna junto a Astrid, su amante y guardaespaldas. Pero la estabilidad va a durar poco con el regreso del siempre sospechoso Rey Harald, cuyas excusas para aparecerse de repente, cuando ninguno de los hijos de Ragnar está, genera el recelo de la reina. Lagherta cometerá un error fatal, y las cosas se complicarán mucho para ella.

Floki, con el corazón roto tras una nueva pérdida, decide embarcar en soledad “hacia donde los dioses quieran llevarme”. Tras una travesía dura y las inclemencias del tiempo, en el segundo capítulo arribará a tierras desconocidas (¿Escocia?).

En esta quinta temporada, que constará de 20 episodios a completarse en 2018, también se verá además una nueva vuelta de Rollo, el hermano pródigo de Ragnar que eligió la corte y religión francesas, traicionando sus raíces.

Hoy Fox Premium Series y su app emitirán a las 22 en estreno dos capítulos consecutivos, y luego habrá un episodio nuevo cada lunes, ya que este viernes será una suerte de debut adelantado. Tal es la ansiedad por volver a ver Vikings, una gran serie de esas que atrapan al espectador.