A medida que las tensiones políticas y sociales derivadas de la desigualdad van creciendo en distintos lugares del mundo, en la principal potencia global, los Estados Unidos, algo parece estar cambiando.

Un grupo de personas de las más beneficiadas por el sistema decidieron poner en marcha "Patriotic Millionaires", una asociación fundada por Morris Pearl, quien fuera Managing Director de Blackrock, uno de los fondos de inversión más importantes del mundo y con importantes lazos con Argentina.

Según informe el sitio El Confidencial, Pearl impulsa la idea de buscar una sociedad más justa con un mejor reparto de la riqueza a través del aumento de impuestos a los ricos, con lo que buena parte de la la población estadounidense aspiraría a lograr un mejor nivel de vida y tener más opciones de futuro. Para Pearl, "mucha gente inteligente se ha dado cuenta de repente de que la clase media ha dicho basta. El capitalismo, si quiere sobrevivir, tendrá que abordar esto". Y es que si el malestar y la bronca continúan aumentando a causa de la desigualdad, los millonarios no sólo deberían pensar en salvar al sistema, sino a sí mismos: "Entre la horca y los impuestos, elijo los impuestos", aseguró Pearl.

"No se trata de si debemos ser capitalistas o socialistas, se trata de qué manera nos aseguramos de que el capitalismo funcione como lo hizo en el pasado", dijo Alan Schwartz, socio gerente de la firma de inversión global Guggenheim Partners, quien advirtió sobre una posible "guerra de clases".

El problema es que, como subraya la compañía Edelman en su estudio anual, hay "relativamente pocos líderes empresariales que hablen sobre la reforma del capitalismo y que sean escuchados". La visión habitual es la que subraya Robert Shillman, presidente de Cognex, compañía del sector tecnológico valuada en 10.000 millones de dólares: "El libremercado ha funcionado muy bien para Cognex y para todos sus accionistas durante los últimos 40 años. ¿Para qué vamos a cambiarlo?"

Sueño americano

En el marco de esta discusión, la semana pasada unos cinco mil asistentes a la Conferencia Global del Instituto Milken participaron del panel "Manteniendo vivo el sueño americano", con Ray Dalio, quien convirtió a su Bridgewater Associates en uno de los fondos de cobertura más grandes del mundo con unos $150 mil millones.

Tan sólo el año pasado, Dalio, reportó $2 mil millones y tiene un patrimonio neto estimado que supera los $18 mil millones, lo que lo convierte en la persona más rica número 25 en el país, según Forbes.

Este empresario despertó el interés con una publicación en LinkedIn donde advirtió que a menos que se reforme el sistema económico estadounidense de manera que el pastel de la economía se divida y crezca bien, el país está en peligro de vivir un "gran conflicto y alguna forma de revolución que perjudicará más y reducirá el pastel".

Regresó a ese tema en su discurso, afirmando que la falta de crecimiento de los ingresos entre el 60% más pobre de la población había llevado a una pérdida de esperanza reflejada en el aumento de las tasas de mortalidad relacionadas con los suicidios y el abuso de opiáceos.

Dalio contrastó eso con los años de la Nueva Frontera de la Administración Kennedy, cuando la nación pensó que podía eliminar la pobreza y establecer una meta para llevar al hombre a pisar la luna. "Creo que esa es la magia de Estados Unidos y la estamos perdiendo", dijo.

En medio del feroz debate que se vive hoy sobre la inmigración, la conferencia terminó con la proyección de extractos del último discurso del entonces presidente republicano Ronald Reagan en la Casa Blanca en 1989, que consideraba a los inmigrantes como fundamentales para renovar el Sueño Americano.

"Si alguna vez cerramos la puerta a nuevos estadounidenses, nuestro liderazgo en el mundo pronto se perderá", dijo Reagan en el video, que terminó en un aplauso general de los asistentes.