Las áreas con potencial de explotación metalífera en grados diversos en todo el país son centenares -250 sólo en la provincia de San Juan- y explican que decenas de compañías globales hayan decidido durante el 2017 apostar al desarrollo local de minerales requeridos por la maquinaria industrial del mundo.

El panorama favorable se acentuó con el renovado acceso al crédito; la posibilidad para los grupos inversores externos de girar dividendos a sus casas matrices; el horizonte de mejoras tributarias, y la baja de costos laborales que se tramita en la plataforma de compromisos del Acuerdo Federal Minero, explica la agencia Télam.

La visión más amigable de las autoridades nacionales fortaleció las expectativas de una mayor explotación de metales (oro, plata, cobre, molibdeno, litio) y de no metalíferos y rocas de uso específico en la construcción, y reforzó la esperanza de un grupo de provincias, las más de ellas cordilleranas, de transformar radicalmente sus estructuras productivas.