Arrebatos y escapes rápidos que garantizan una fuga inmediata. Primero observan. A veces ya tienen "fichada" a la persona, otras veces es al azar. En la jerga policial, "motochorro" es el delincuente que hace uso de una motocicleta para cometer un robo. Suelen trabajar de a dos en la vía pública. Mientras el conductor se aproxima a la víctima, el acompañante le quita las pertenencias para huir a contramano entre el siempre abigarrado tránsito porteño.

"El delito se expandió porque tiene un alto grado de impunidad. Se necesita mayor presencia policial en la calle y una respuesta adecuada por parte de la justicia. Si los jueces liberan a los delincuentes de forma automática, haciendo un mal uso de la excarcelación, no hay posibilidad de erradicar el problema", explica Eduardo Gerome, abogado penalista. Por su parte, Héctor Muzzio, especialista en seguridad bancaria, plantea que la seguridad no es un costo sino que representa una inversión.

"El delito no va a erradicarse sin prevención. Hay que controlar las entradas y salidas en las villas de emergencia porque allí se refugian los delincuentes para eludir el accionar policial", sostiene Mario Naldi, ex comisario bonaerense. En este sentido, Muzzio considera que aumentó el robo en la vía pública porque la policía fue mirada durante mucho tiempo por la sociedad como lo antidemocrático.

Medida polémica

En estos días, se discutió la decisión por parte de la jueza Patricia Guichandut, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 62, de liberar a un "motochorro" de nacionalidad colombiana tras acordar una probation y el pago de 700 pesos como requisito de resarcimiento. "La magistrada impuso una sanción como lo señala la ley en la medida de las posibilidades del imputado, pero no puede liberarlo cuando vino al país con antecedentes de Colombia. Debería haber aplicado la ley migratoria. Es claro que vino para delinquir", explica Gerome.

Cambio de paradigma

Las motos arrebatan, y lo que se llevan cambia conforme a la época. Antes eran maletines, bolsos, portafolios, mochilas; después fue el momento de los relojes y de los celulares. Tiempo después, estos delincuentes conformaron bandas y realizaron operaciones logísticas como entraderas y salideras bancarias.

"La delincuencia siempre está migrando. Los motochorros piraña surgieron como parte del continuo aggiornamiento de la delincuencia que busca nuevas formas para infringir la ley, pensando en su propia protección y una mayor efectividad", expone el criminalista Roberto Locles. En este contexto, Gerome destaca que los jueces solo se ocupan del delincuente, olvidándose de que la víctima sufre, no quiso participar del hecho y merece protección estatal.

Salideras bancarias

"Se repitieron hasta llegar a una escala terrible porque la salidera bancaria empieza dentro del banco, pero se trata de un delito de calle", define Muzzio. En general, la situación se presenta así: una persona que retira una suma importante de dinero es "marcada" por un allegado a los ladrones, que suele ser un empleado del banco. Cuando la víctima sale del edificio, es seguida por los motochorros quienes, unas cuadras después, la asaltan. Pero el caso de Carolina Piparo cambió las medidas de seguridad.

Algunos datos

Entre el 17 de abril de 2018 hasta el 22 de enero de 2019, se realizaron distintos operativos de prevención en la provincia de Buenos Aires para combatir la modalidad “motochorros”. Estos fueron los resultados:

Personas identificadas: 14.294.345

Aprehendidos: 93.471

Vehículos identificados: 5.711.550

Motos identificadas: 2.873.981

Contravenciones: 121.743

Vehículos incautados por delito: 11.714

Vehículos Incautados por Infracción: 42.495

Motos incautadas por delito: 11.535

Motos incautadas por infracción: 73.852

Armas de fuego incautadas: 4.159

Armas blancas incautadas: 2.834

Cocaína Incautada (grs.): 85.474

Marihuana incautada (grs.): 581.630

Delitos esclarecidos: 59.757