El siglo XXI avanza a ritmo de vértigo, y ya transcurrido casi un quinto de él, organizaciones, gobiernos e individuos se plantean de qué forma encarar los desafíos que no parecen sino ir creciendo día a día.

En este contexto dinámico y a veces hasta caótico, el neuroliderazgo se presenta como una herramienta poderosa para orientar el timón en medio de la tempestad. El líder del Siglo XXI, el Neurolíder, debe "recablear" su cerebro para estar en las mejores condiciones para desempeñar cualquier tarea, elaborando nuevos hábitos relacionados con su estado físico, mental y emocional, y repotenciando cada uno de ellos.

El Neuroliderazgo apunta a la creación de culturas colaborativas donde se fomenta el intercambio de ideas, el trabajo en equipo, y la diversidad, como forma de afrontar el a veces vertiginoso día a día.

Para conocer más acerca de esta novedosa herramienta, BAE Negocios habló con Silvia Damiano, científica y autora argentina de un método que se está aplicando exitosamente alrededor del mundo, el de las i4. Damiano vive hace muchos años en Australia, donde fundó el About my Brain Institute, y periódicamente vuelve a la Argentina para dar charlas y seminarios sobre neuroliderazgo y su método, el cual en nuestro país está certificado por la consultora Whalecom, que la semana última auspició una disertación sobre el tema junto con el Banco de Galicia.

La científica considera fundamental "hacer que la gente comprenda la importancia de conocer su propio cerebro y como utilizar esto para favorecer la toma de decisiones, el manejo del estrés, la influencia que necesitamos ejercer en gente que trabaja para y con nosotros. Es un aprendizaje continuo y en particular vengo a compartir una experiencia de lo que es el neurofeedback y la importancia de prestarle atención al cableado de tu cerebro y cómo recablearlo".

“Un 46% de los CEO cree que su empresa se va a transformar en tres años”

Para Damiano "las tendencias actuales requieren otro tipo de comprensión y una agilidad que jamás pensamos que eran necesarias en el siglo XX. Las cosas iban mucho más lentas, hoy en día vemos los avances tecnológicos, la robotización de muchas tareas... Hoy el 46% de los CEOS a nivel mundial estiman que su compañía se va a transformar en los próximos tres años. Esto es algo que no había sucedido nunca con tanta rapidez, solamente el 19% cree que van a poder utilizar sus éxitos anteriores como una fortaleza para mapear el futuro, de modo que si tus logros anteriores no te sirven para mapear lo que viene, imaginate la importancia de estar abierto al conocimiento, ser curioso y continuanmente reaprender cosas para sostener una empresa".

La clave es "encontrar el balance entre lo que nos aporta la tecnología y nuestra humanidad", dice durante la charla Damiano, quien cree que no sólo los empleados y trabajadores están preocupados por la forma en la que los avances tecnológicos impactarán en la economía y el mercado laboral, sino los propios líderes dirigenciales y empresariales. Y marca la forma en la que la necesidad de un nuevo enfoque está llegando a las organizaciones: "los CEOS que se están eligiendo a nivel mundial pueden ser un historiador, o una diseñadora, un egresado de Bellas Artes, porque lo que están buscando las empresas es gente que tenga pensamiento lateral, es decir que no sólo tenga una visión sino también que sea creativo, y que respete la creatividad porque eso va a ser lo que le va a dar valor económico a la empresa. Es decir que el pensamiento de cada cerebro que está en tu organización es más importante que un proceso hoy en día, porque el proceso puede quedar obsoleto muy rápidamente".

Sobre la forma en la que cada uno de nosotros puede ayudar a "recablear" su cerebro, la autora apunta: "El cerebro está conectado a tu sistema nervioso, es decir que no sólo es el cerebro sino también el funcionamiento de tu sistema digestivo, tu corazón, tu nervio vago que es el nervio mayor del cuerpo y conecta a todos los órganos principales con el cerebro. Para optimizarlo la gente puede hacer cosas como la meditación, definitivamente, para calmar al sistema nervioso y poder relajar un poco y ver las oportunidades, porque si uno está muy estresado las oportunidades pasan desapercibidas. Cuando uno está así tiene muy altas las ondas beta, y son las ondas alfa las que permiten emerger la creatividad. Si la gente está estresada no lo nota. Además hacer ejercicio, cambiar continuamente de ambiente, no hacer siempre lo mismo y repetir una rutina, hacer cosas nuevas e incluso cosas que pensás que no te gustan, porque ahí está el mayor aprendizaje, más que hacer cosas que te gustan solamente. Hacé eso, pero también hacé otras cosas que te saquen de la zona de confort".

Argentinidad

El modelo de las i4 (integración, inspiración, imaginación e intuición) "nos permite conocer cómo funciona nuestro cerebro y cómo poder optimizar y refinar las capacidades para desarrollar negocios más sustentables y relaciones más duraderas. En conclusión, nos ayuda a descubrir la mejor versión de nosotros mismos", dice la página de Whalecom respecto de este método, que indudablemente tiene acento argentino. Precisamente, sobre cómo la "raíz argentina" la ayuda a desarrollarse la creadora de la herramienta nos dice: "Creo que justamente por mi raíz argentina y mi experiencia educativa en Buenos Aires, los argentinos somos muy imaginativos y creativos. En tiempos de crisis la gente quizás saca recursos de donde no puede, y ese pensamiento te hace muy flexible. Por otra parte tenemos cosas que no ayudan mucho a avanzar, es como que nos ponemos nuestras propias trabas, es una paradoja. Facundo Manes habla del ser argentino, por un lado somos súper creativos y sacamos recursos de donde no los hay, y por otro lado perdemos mucho tiempo en buscarle la vuelta a las cosas donde debería ser más simple, y nos gusta desobedecer los procesos. Es decir por una parte establecemos un proceso pero después no lo cumplimos. Y cuando vos hacés eso nunca lográs avanzar para desarrollar un sistema que tenga coherencia. Es decir hay muchas individualidades que son geniales, pero eso requiere que la gente también sepa que un equipo siempre logra más que un individuo. Si uno no está dispuesto a ceder el deseo individualista jamás podés trabajar en equipo y la colaboración se limita, y creo que ese es el principal problema que tenemos".