Pasaron diez años de la publicación de la primera de Gloria V. Casañas, y cada nueva obra genera en los lectores mucha ansiedad y expectativas. La exitosa escritora dialogó con BAE Negocios y rememoró que si bien comenzó escribiendo novela historica romántica, eligió el camino de lo contemporáneo.

—¿Cómo surgió el tema de esta nueva novela?
—La mirada del puma fue una novela que empecé a escribir hace años, casi inmediatamente después de terminar En alas de la seducción, de modo que la fui retomando por etapas, entre una novela histórica y la otra, siempre con la idea de publicarla algún día pero sin fecha precisa. Por eso, el tema surgió como una expansión de esa primera historia, con aquellos personajes y otros nuevos que se agregaron al pueblo de Los Notros. Forma parte de mi serie contemporánea, en la que abordo temas que me interesan, como la defensa de la vida silvestre, o los conflictos actuales que viven las comunidades originarias, la contradicción entre el progreso, los intereses y las necesidades. Son asuntos que laten bajo la vida cotidiana.

—¿Cuánto tiempo de investigación le llevó?
—Se trata de temas muy míos, que yo estudié en ciertos momentos y sigo estudiando ahora, de ahí que no pueda contabilizar el tiempo concreto, pues son cuestiones que me interesan desde hace mucho y leo de continuo sobre ellas. La novela en sí la fui escribiendo a lo largo de estos diez años de publicaciones, claro que de a poco.

—¿Por qué eligió esa época?
—Tenía que mantener la contemporaneidad de En alas de la seducción, mi primera novela publicada, y la primera de esta serie. Entre aquella y ésta, transcurrieron diecisie- te años en la ficción. Los personajes maduraron, algunos nacieron y crecieron a lo largo de ese período, fue muy rico revelar el paso del tiempo de ese modo.

—¿Cómo es su relación con los personajes?
—Yo los veo como un círculo de amigos, que me acompañan a lo largo de mis horas de escritura, incluso los de novelas terminadas, vuelven a visitarme de algún modo. Por eso, no los extraño, ellos están siempre.

—¿Le costó dejar a estos personajes?
—No me cuesta dejarlos, ellos salen a recorrer el mundo, como los hijos que crecen, y eso me produce felicidad. Además, suelen volver a pedirme que los introduzca en otra historia.

—¿Por qué las novelas de amor siempre tienen que tener un final feliz?
—En realidad, no es obligado que así sea, pero a mí me gusta salvar el romance, o al menos, que llegue a buen puerto. ¿Por qué no? Hay cientos de historias de amor que tienen finales felices en la vida real. Otras no, pero si elijo contar una historia, me gusta realzar lo bueno que puede suceder. Estas novelas actuales, lo digo siempre, son románticas “post modernas”, alejadas del concepto filosófico del romanticismo clásico.

—¿Por qué le parece que las lectoras de este género son tan fieles?
—Porque “viven” las novelas, leen metiéndose de lleno en ese universo, y las emociones que allí están en juego las tocan de cerca. Las novelas románticas abordan cuestiones universales, en las que todos estamos expuestos o afectados, son muy humanas. Y el lector romántico quiere seguir disfrutando de eso, cuando se le acaba un libro sale en busca de otro.

—¿El amor es sólo cosa de mujeres?
—¡Por cierto que no! Aunque los hombres aparenten indiferencia, el amor es un sentimiento que nos llega a todos, hombres o mujeres, y nos hace sufrir o gozar por igual. Hay lectores que me escriben para contarme por qué les gustó tal o cual situación dentro de una novela, y eso significa que les hizo vibrar una fibra íntima. Para mí, recibir esos mensajes es como un premio mayor.

—¿El amor es igual en las diferentes épocas?
—El amor es siempre igual, sólo que reviste formas diferentes de manifestarse. A la hora de amar, sentir celos, desear venganza o renunciar a algo para hacer feliz al otro, los seres humanos somos los mismos que vivieron en la historia hace siglos.

—¿Piensa seguir escribiendo contemporáneo?
—Sí, la serie contemporánea debe seguir. Ya tengo algunas ideas al respecto. Es otra manera de escribir, con otro lenguaje y otros códigos, pero me gusta. Por supuesto, voy a seguir escribiendo novelas históricas también.

—El amor de novela ¿es posible en la vida real?
—¡Por supuesto! Podría contarte historias de amor reales de personas que conozco que son una verdadera novela. No hay nada más novelesco que la realidad misma.

Título: La mirada del puma
Autora: Gloria V. Casañas
Editorial: Plaza & Janes
Páginas: 480
Precio: $529