S u primera novela fue tan exitosa que le terminó generando susto. Siguió como guionista y ahora regresa a la literatura con el policial Los motivos del Lobo. “Me encanta las estructuras para esto, me gusta que la cosa encaje, en el policial es importante que todo tenga sentido, no se puede entrar por la ventana. Es como el tetris, todo tiene que encajar. Es la parte lúdica de la literatura aunque parezca paradójico. Cuando llegás al fi nal podés ir para atrás y entender que las cosas pasaron por algo, por qué un personaje hizo determinado movimiento o dijo algo en una situación anterior ”, dice a BAE Negocios la escritora Liliana Escliar. “Con la primera novela La arquitectura de los ángeles me fue demasiado bien, me gané el premio Planeta. Me fue re bien y me asuste mucho”, dice la escritora que habla rápido y en tono alegre.

Esta novela fue primero un guión de televisión. “Malicia fue a pedido de Televisión Digital Abierta (TDA), después se pasó por la Televisión Pública. La consigna fue hacer un catálogo del mal y que el personaje se llame Parodi. Tenía un guión que sirvió mucho de guía para una novela. Me asusta el abismo de no saber como sigue, en este caso tenía una guía. Ahora se que va a ser una saga y Parodi sigue”, cuenta.

Parodi es un gran criminólogo forense. Pero cuando un psicó- pata asesina a Zoe, su hija, todo cambia. Obsesionado por atrapar al Lobo, pierde a su familia, su casa, y su trabajo.

“Parodi no sabe por qué el mal lo eligió a él. Hasta que encuentre la respuesta a eso, no va a estar en paz. La arbitrariedad del mal es fuerte: cómo un tipo te persigue y lastima todo lo que puede. Me divierte pensar que hay momentos en los que el lector sabe más que Parodi. Lo que uno busca es que la gente se quede a mirar, a leer”, dice, siempre con una sonrisa a pesar de que escribe de una historia dura.

“La realidad viene corriendo por atrás y te saca 20 metros, no podés competir con la realidad, siempre te va a pasar por encima, la realidad esta feroz. Yo quiero hablar de lo que le pasa a Parodi cuando le matan a su hija y no entiende por qué, eso es lo universal”, dice y agrega: “Cuanto más jodida se pone la sociedad el policial es el género que más la expresa”. “La trata apareció como una de las formas del mal. Había escrito un capítulo con Marisa Grinstein sobre trata para Mujeres asesinas, basado en un caso real. Era una chica que estaba en una red de trata, mató a su entregador y siguió en la red. Años después cuando la Justicia la rescató, la condenó por esa muerte. Ella decía ‘no me mataron porque estar viva era peor’. Y en esta novela retomé el tema”, sostiene.

“Los personajes se te plantan ahí, de verdad tiene una existencia, si no no lo podés contar, vas a un café y lo llevas y se te van a hacer su vida”, dice Escliar y se- ñala que unos de sus referentes le dijo: “Nuestro trabajo es meter a los personajes en un quilombo y ver como salen“.

“A diferencia de un guión, de una serie en un libro no tenés problema de presupuesto, de cantidad de personajes que hay que pagar, de efectos especiales. Solo basta con escribir”, sostiene y además se apura señalar: “Un libro siempre es la manera más barata de viajar. Soy lectora compulsiva . Cuando un lector me dice que no puede largar la novela me alegra mucho”.

Es inevitable al leer lo novela no pensar en Borges y hay algo de homenaje. “Sí porque me gusta escribir novelas y que el autor trabaje de referencista. Me parece lindo hacerlo porque si lees Los motivos del Lobo y te gusta, no sabés lo que te va a gustar Borges. Hay citas y claves literarias, todas las que me gustan”.

“Cuando me dijeron que el personaje de la serie se llamaba Parodi pensé en Isidro Paradi de Borges y Bioy. Parodi me llevó a Borges, que me llevó a los cuentos, la agenda, y así se fue enlazando”, dice.

La escritora dice que cuando habla de cómo los personajes cobran existencia “hay que tener un poco cuidado porque la gente piense que estás un poco loca”. Lo cierto es que habrá más Parodi.