Algunos portales de noticias argentinos se hicieron eco de la decisión del gobierno de Mariano Rajoy de salir a recuperar el sistema de peajes de las autopistas españolas concesionadas bajo el formato de las PPP.

Antes de correr en estampida, vale la pena señalar que ya hemos abordado en BAE Negocios este tema, destacando ( a decir verdad, criticando) que el sistema de PPP aggiornado durante el gobierno de Mauricio Macri y, enarbolado como la plataforma principal de atracción de inversiones para las obras infraestructurales que necesita el país para despegar, no se compadecía con las experiencias europeas de raíz mucho mas asociativa que la ley argentina.

Es que, después del fracaso de los decretos de Nestor Kirchner para regular la Iniciativa Privada y las PPP, - fracaso porque no había confianza, la regulación no era mala- el gobierno del PRO prefirió amalgamar los institutos y crear un mecanismo “pampa” que apuesta fuerte a los compromisos internacionales de transparencia y anticorrupción - ejes indicados por la OCDE- , prioriza las garantías a las empresas , pero obliga a licitar cada proyecto, abandonando la celeridad y los riesgos de las PPP clásicas. Era demasiada lógica societaria para nuestra cultura de la sospecha permanente.

Las noticias de España caen una semana después que el megadecreto (que comentamos el lunes pasado en estas páginas y en LetraP) institucionalizaba la naturaleza presupuestaria de las sanciones en los peajes. para permitirles ser parte de la ecuación económica de la red vial, acompañando al pago de los usuarios y al impuesto al gasoil en el regimen de contraprestaciones

Decía que no había que correr en estampida, pues la quiebra y concurso de las empresas de las concesiones de la madre patria se dan en un plano muy distinto al que se puede presentar en nuestro país.

El Banco Central Europeo, recorta uno de los dos principales pilares de la intervención administrativa en la economía. La regulación monetaria y el presupuesto son esas herramientas. Emisión, respaldo y circulante por un lado , e impuestos, recaudación y deficit por el otro son las armas más poderosas de los Estados a la hora de jugar en su territorio económico.

Claro, los países europeos que unificaron su autoridad central bancaria no pueden emitir ni fijar pautas independientes de regulación monetaria y quedan así expuestos a manejarse únicamente con su presupuesto como llave maestra de la economía nacional.

España, en el caso de la red de peajes, era la crónica de una muerte anunciada. Con los peajes más baratos de Europa y un sistema de concesiones que sostenía la explotación privada con fuertes subsidios, muy altas expectativas de crecimiento del flujo vehicular y la incorporación del patrimonio infraestructural al fin de la concesión (ficción presupuestaria para no mostrar el gran deficit que surgiría a la hora de balancear las cuentas con los socios particulares) el juego no aguanto más. Tenía un apodo complejo “Peaje en las sombras”.

Rajoy al rescate y vuelta a privatizar rápidamente para enjuagar el deficit que no puede suavizar ni con adelantos del Tesoro ni con emisión monetaria. Corsi e ricorsi.

A nosotros nos queda esperar a ver si del interés que mostraron las constructoras en las primeras rondas de contactos para el desarrollo de la infraestructura vial surge inversiones genuinas y rezar para que no paguemos al fin de las concesiones con más papel pintado, bonos y juicios que, son las recetas típicas de nuestra historia pendular.

*Especial para BAE Negocios