Tener disco propio es hoy la consigna. No basta con gastar escenarios presentando proyectos amasados de manera individual o colectiva. El disco genera la obligación de defenderlo, de difundirlo, de tomar aire luego del esfuerzo que supone haberlo grabado, con las complicaciones logísticas y económicas que envuelven hoy a todo emprendimiento artístico.

Con todo, son épocas de sucesivos lanzamientos para músicos argentinos de jazz, muchos de ellos de alta calidad artística, con sabor clásico o pretensiones vanguardistas, pero con el común denominador de la devoción por desarrollar o ratificar un lenguaje particular y reconocible.

El grupo Escalandrum, uno de los más veteranos en estas tenidas, acaba de editar Studio 2, un álbum grabado en los míticos estudios Abbey Road y editado por Warner, en el que el grupo liderado por Pipi Piazzolla evoluciona en su afiatada propuesta, con elegante espacio para la intervención de sus solistas. La banda cumple 20 años, coronados de amplio reconocimiento.

De alta sensibilidad es el reciente disco Pequeñas Explosiones Hermanas, de Salgado y Asociados, un disco póstumo del trombonista Francisco Salgado, muerto tempranamente hace muy poco. Dejó esta obra con una apuesta trabajada, que sobrevuela géneros. Convocó para la ocasión a Pablo Moser y Hernán Samá en saxos, Guillermo Roldán en bajo, Marcelo Justo en guitarra, Javier García Atencio en batería y Julia Sanjurjo en voz.

Juan Bayón, contrabajista de reconocida trayectoria integró grupo con Adrián Iaies, entre proyectos diversos- lanzó por su parte su tercer disco, Vidas Simples, editado por un sello de Chicago, Ears and Eyes Records. Un disco de escucha imprescindible con formación de quinteto, integrado por Lucas Goicochea en saxoalto, Diego Urbano en vibráfono, Santiago Leibson en piano, Sergio Verdinelli en batería y Bayón en bajo y composición.

Otra iniciativa que promete y que acaba de ver la luz es el disco del saxofonista Juan Presas, Proyecto Nuevos Standards, que fue declarado de interés cultural mediante la ley de mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires. Presas sumó el concurso de varios músicos con presencia relevante en la escena local para una particular relectura de standards.

También hay artistas que se animan al registro en vivo, como la saxofonista Yamile Burich, quien resolvió grabar su próximo disco en un show en Thelonious. Lo hizo con su banda integrada por mujeres, que viene convocando crecientes audiencias con presentaciones en diversos clubes. A prestar especial atención a esta edición: la calidad de las intérpretes está fuera de discusión.

También es inminente la aparición del disco de la cantante Julia Moscardini, una de las voces más respetadas del jazz doméstico, quien reunió para la ocasión a un seleccionado de músicos integrado por Mariano y Sebastián Loiácono, Ernesto Jodos, Jerónimo Carmona y Carto Brandan. Con ellos se viene presentando en distintos escenarios.

La lista no se agota aquí, pero esta enumeración es un reflejo de la vitalidad creciente de los músicos argentinos, que atraviesan una etapa de estimulante creatividad.