Con el apoyo de municipios, organizaciones civiles y el sector privado –entre ellos el sistema Coca-Cola–, comenzó a implementarse Ruta Verde, un modelo de recolección de plástico PET que optimiza la logística para un reciclaje más eficiente. Además, se apoyará en grupos de voluntarios que se capacitan como promotores ambientales para fomentar la sustentabilidad entre los vecinos.

Los participantes aseguran que el trabajo en equipo es fundamental para fortalecer el desarrollo de la economía circular y fomentar el cuidado del ambiente. Bajo esa idea, ocho localidades del noroeste de la provincia de Buenos Aires unieron fuerzas e ingenio para llevar adelante la Ruta Verde. Se trata de un servicio de recolección de residuos diferenciado, que impacta de manera positiva en unas 250.000 personas, realizado bajo un esquema colaborativo y con el objetivo de darle un destino sustentable y eficiente al plástico PET de la región.

"Los residuos no son ajenos a la disparidad que existe entre el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el resto del país", aseguró al portal Journey Darío Panelo, CEO de RSU Ambiental, la organización que lleva adelante esta iniciativa presente en las localidades de Alberti, Carmen de Areco, Chacabuco, Chivilcoy, Junín, Moquehuá, San Antonio de Areco y Salto. "Todas las grandes recicladoras están instaladas en el Gran Buenos Aires, así que la recuperación del plástico en municipios lejanos se ve muy condicionada por los costos de logística que eso significa", describió.