La tradicional celebración de Reyes Magos -con el pastito y el agua incluidos- se renovará esta noche y es una gran oportunidad para que los más chicos encuentren un libro al levantarse. Ni siquiera hay que saber leer: hay libros sin letras, para usar en el agua,y otros para que los papás, tíos o hermanos lean en voz alta. Los que saben dicen que el placer por la lectura se genera, se trasmite y hay un montón de libros que pueden ser alternativas para esta noche. Desde el ¿Quién es el más chiquito?, todo de cartón bien duro que se va abriendo de a poco, o el Vestido so- ñado con sus hojas de goma, las opciones son muchas. Están los libros que proponen la interacción como Elena de Avalor, la Guía de Rapunzel, Star Wars: Cuaderno Galáctico o Letras y trazos. Todos ellos además de la lectura, según la edad del lector, proponen actividades para aprender, para crear, para jugar, para refl exionar. También están las posibilidades de encontrar un clásico como Blancanieves que, por sus creativas reediciones no deja de sorprender, como la que se abre como un acordeón, con ilustraciones que atraen a grandes y chicos. Y claro que hay nuevas historias para descubrir como el El año de los secretos o Andrea y el cuarto Rey Mago, y para los más chiquitos ¡Pío! (¡caramba, qué pollo!).

Con sólo entrar en la librería se puede observar la gran variedad de libros, de diferentes precios, que anticipan que hay que ir con tiempo porque no va a ser nada facil elegir. Hay muchos autores e ilustradores argentinos que se dedican a crear historias para los niños, y por qué no también para los grandes. Para un adulto entrar en la literatura para niños también puede ser un camino de ida, porque no hay motivo para afirmar que libros con tanta magia e ilusión son sólo para determinada edad. Paco el Tomate y sus inventos inútiles, Ovejas en el balcón, Josefino Lafinur viaja en galera o El canguro tiene mamá son algunas de las novedades que se encuentran en las librerías. O Paddington Londres y la posibilidad de los libros de ser desplegables y que al abrir sus páginas se levanten los edificios de la capital inglesa. La recomendación es aprovechar la variedad y la calidad para elegir y por qué no, llevarse alguno para los que no son tan niños.

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