Al bajarse el telón de la copa del mundo de fútbol Brasil 2014 muchos pensamos en cuán largos iban a ser estos cuatro años yya estamos a menos de cien días de Rusia 2018.

Tras ganar el mundial en 1978 y repetir en 1986 creímos en un éxito futbolístico eterno pero toda disciplina tiene ciclos y ellos demuestran ser inexorables.

Más allá de los vaivenes de los resultados, hay personas que no transitan en vano y dejan una huella en su paso por este mundo.

En el terreno de juego cada jugada puede alterar el rumbo de un partido, como cada movida trastoca en poco o mucho la situación ante el tablero. El minuto a minuto cual mercado financiero va marcando una realidad cambiante a la cual inevitablemente nos tenemos que adaptar.

Hay que ser pensante, elevarse por encima de la situación que se presente, para poder resolverla de la manera más exitosa posible.

Miembro de una familia de linaje jurídico, él decidió tomar otro camino para aplicar desde su perspectiva esa misma equidad y sana crítica que el Derecho le reclama a quienes lo ejercen.

Los equipos que ha dirigido tienen una intensidad para jugar que se nota hasta en sus gestos, la regla primordial es poner todo en cada encuentro e ir por la victoria aunque en el trance de conseguirla pueda también salir derrotado.

Pese a esa inocultable pasión jamás deja de ser reflexivo, es casi una síntesis perfecta entre razón y corazón aunque algunos osen llamarlo El Loco.

Cual teórico de ajedrez intenta investigar, buscar métodos novedosos tanto de entrenamiento como de planteos de juego. Piensa, elabora, aplica, hace, deshace y vuelve nuevamente a la reflexión.

Como Sir Winston Churchill en la Primera Guerra Mundial, sus planes e ideas fueron vencidos en lo que parecía la cumbre de su carrera como fue el mundial Corea-Japón 2002, sin embargo, y emulando al estadista inglés quien lograra revertir su revés en la Segunda Guerra, no renunció a sus principios y adaptándolos a los nuevos tiempos logró imponerse en los Juegos olímpicos de Atenas 2004.

Un buen ajedrecista aprende a elaborar muchas ideas, a mejorarlas, a pulirlas o cambiarlas en caso que encuentre mejores y estar en permanente estado de búsqueda y reflexión.

No le importa vestirse de traje para que las cámaras de televisión muestren una imagen elegante de él, lejos de ello, se pone el buzo y no traspasa la línea de cal por milímetros. Sufre y goza a la vez de cada match, muy similar a los que nos pasa a los ajedrecistas ante una partida de torneo: sensaciones encontradas entre el placer y el padecer que lo hacen a uno enamorarse de la actividad que practica.

Sin haber obtenido numerosos títulos es persona de consulta y de influencia en muchos colegas y futbolistas que provienen de distintos lugares del planeta.

Proclive a inculcar una mentalidad formativa en los jóvenes y otra competitiva en los profesionales del balompié para que su desarrollo sea humano exceda al de la corta vida futbolística. La abogada y docente Milena Badalamenti lo resumió muy bien en un Congreso de Ajedrez Escolar (Buenos Aires 2009): "inculcar la ética deportiva más allá de la competición en sí".

Al respecto ha dicho: "La principal función de un entrenador es acercar a sus jugadores al máximo de su potencial o ayudarles a descubrirlo". Un completo líder de grupo que procura que el uno más uno arroje un resultado sinérgico de tres.

Entiende a la iniciativa, como manejo de las acciones del juego, al mejor estilo de un maestro de los trebejos o un eximio tenista que sabe y pondera el tener el control de los acontecimientos.

Entremezcla táctica y estrategia, al mejor estilo del cuarto campeón del mundo el ruso-francés Alexander Alekhine quien impuso un estilo de "jugar en toda la cancha" léase presionar al adversario sobre las sesenta y cuatro casillas.

Al hablar sobre los desafíos suele usar el término "oler sangre", situación crítica ante la cual, los muy audaces redoblan la apuesta y asumen lo que venga por delante en contrario de aquellos que huyen espantados. Él es y pondera a los de la primera clase citada.

Pese al ambiente competitivo en el cual desarrolla sus actividades es capaz de tomarse un avión a ir a despedir a un amigo en su horas finales pese a no contar con la autorización del club que lo tenía contratado o de verlo en la tribuna de un partido de despedida de un ex dirigido como un aficionado más, sin protocolo ni palco con alfombra roja.

Se hace oír y tiene por costumbre escuchar para luego responder de manera elaborada a sus interlocutores sea cual fuere el rango que ostenten.

Sus pensamientos con aciertos y errores propios de todo humano, acostumbran estar por encima de muchos que lo apabullan o intentan atosigarlo con sus interrogatorios. Una vez más, como frente a sesenta cuatro casillas, sus ideas son incólumes frente a las distintas influencias que intentan desviarlo de su plan.

Un quizás u otro tal vez aparecen en sus discursos y eso suele ser indicativo acorde al gran maestro y antropólogo escocés Johnatan Rowson en su magistral obra Ajedrez para Cebras de un ser inteligente, reflexivo que entiende que la verdad es un ideal a perseguir pero jamás a alcanzar por completo.

Marcelo Bielsa cuenta con estas características y las expone en cada aparición.

¿Sabrá jugar realmente al ajedrez? No me consta pero si me surge como contundente que su algoritmo de pensamiento es similar al de un ajedrecista avezado.

En esta religión que no tiene ateos llamada fútbol (acorde al inolvidable Eduardo Galeano) tomemos en cuenta algunas maneras de pensar y proceder de este rosarino salido del molde que desparrama su talento por el mundo.

Respeto a quien está enfrente, a sus ideas, intentando competir y vencerle lealmente con mejores ideas y performances, como debiera ser siempre en esta vida moderna que nos toca vivir.

*Abogado empresarial.
Maestro internacional de ajedrez