El huanglongbing es la enfermedad más destructiva para los cítricos y no tiene cura. Más conocida por las siglas HLB, se transmite a las plantas a través del insecto diaphorina citri y ya arrasó con al menos el 30% de esos cultivos en todo el planeta, por lo que genera mucha preocupación en el sector productivo citrícola del país.

Con la intención de generar conciencia y prevenir el avance de esta enorme amenaza, se realizó el webinar HLB: Monitoreo y Trampeo, en el marco de la campaña #CuidemosNuestros-Cítricos, que impulsa la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus) con el aval del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y el apoyo de Coca-Cola Argentina.

El encuentro contó con la participación de Diego Pérez, a cargo del grupo Responsable de HLB del Senasa, quien describió cómo se controlan las zonas afectadas por el HLB y las que tienen presencia de la diaphorina citri (o “chicharrita”), el insecto transmisor de la bacteria que causa la enfermedad. Explicó que el primer caso de HLB en Argentina ocurrió en 2012, en Misiones, pero más adelante se detectó también en el no-reste argentino y en el norte de la provincia de Buenos Aires. “Luego de tres años de monitoreos y de planes de contingencia, Chaco y Santiago del Estero se encuentran libres de la enfermedad, aunque con presencia del insecto vector”, informó el especialista.

Desde 2017, y en alianza con la Asociación de Citricultores de Concordia, Coca-Cola colabora con el Senasa para multiplicar los esfuerzos preventivos y de monitoreo de HLB.