Primero se llevaron a los traductores, pero a mí no me importo porque yo no lo era. En seguida se llevaron a unos taxistas, pero a mí no me importo porque yo tampoco lo era. Ahora me llevan a mí, pero ya es tarde”.

Esta adaptación libre de la genial obra de Bertold Bretch ilustra perfectamente estos tiempos y seguramente podríamos aplicarla a cualquiera de nuestras profesiones. Ya existe Watson (sistema de inteligencia artificial de IBM) abogado, médico, porque no contador o traductor o lo que a ustedes se les ocurra.

Quien ahora parece venir por todos nosotros ya no es el fantasma del nazismo, haciendo alusión a la obra de Bretch, sino un tsunami tecnológico. No es algo indefinido. Es Uber, es Airbnb, es Google Translate, es Alexa y muchas otras más.

Pero, ¿por qué pensar que viene “por nosotros” y no “para nosotros”?

Atención. No entremos en pánico. Las licuadoras no dominarán el mundo al mejor estilo Terminator, pero Inteligencia Artificial, Machine Learning, Big Data, Blockchain modificarán radicalmente nuestros trabajos y profesiones. Los humanos deberemos centrarnos en tareas no rutinarias y de alto valor agregado. Para eso deberemos re-entrenarnos en las nuevas habilidades que serán requeridas en el futuro, las llamadas habilidades blandas o soft skills, tales como liderazgo, comunicación, gestión, atención al cliente y trabajo en equipo por nombrar algunas. El mundo de la educación deberá ser repensado de manera radical.

Hoy el mundo tradicional off line y el más tecno de los mundos on line están fusionándose. Ciencias tradicionales de laboratorio, de tubo de ensayo, hoy avanzan a pasos agigantados desde las pantallas de sofisticadas computadoras. La ley de Moore (que básicamente dice que cada 18/24 meses se duplica la capacidad de procesamiento de las computadoras) nos permite y nos permitirá más aún en el futuro, avanzar en progresión geométrica y explorar infinidad de campos que hasta hace poco hubiesen sido impensados.

Caso típico es la decodificación del genoma humano, proyecto comenzado en 1990 con miles de millones de dólares de inversión. Hoy una app promete enviarnos nuestro genoma personal por 999 dólares.

Estamos antes grandes cambios, sabemos que los mismos siempre generan incertidumbres, pero también oportunidades. Soy contador, en mi caso veo que ya nada será como antes. Blockchain y monedas virtuales, libros digitales, sistemas en la nube y muchos otros cambios más se avecinan.

Debemos adaptarnos y repensarnos. Yo ya he comenzado. Les digo más, la próxima vez que me pregunten a donde trabajo, simplemente contestaré: “en una empresa de tecnología que monetiza a través de la presentación de balances y liquidaciones de impuestos.

Socio de S&A