Especial para BAE Negocios

En la publicación de BAE Negocios del 14 de enero, cuando tratamos el sector de Seguridad Vial, adelantábamos que "en este último sector, se consagra una noción, hasta ahora, extraña a nuestra lógica presupuestaria: la recaudación de las sanciones puede ser computada en las ecuaciones económico-financieras de las PPP para la red vial".

Entre la voluntad política del Ejecutivo, la lógica responsabilidad del Legislativo y el deber de control de los jueces, muchas de las cuestiones que lleva en su letra el megadecreto con sus 192 artículos serán aprobadas por el Congreso (ahora en tres proyectos de ley) con un tratamiento exprés que, por la obviedad de su contenido técnico, no son cuestiones ni discusiones que importen a la función gubernamental y política que cumplen los legisladores. Unificar, por ejemplo, cuestiones del sistema métrico es uno de los consejos del Quijote a Sancho Panza para el ejercicio de un buen gobierno en la Ínsula Barataria. Dato más antiguo aún que la Convención de 1875 que se menciona en el artículo 61 del decreto 27/2018. Arqueología del derecho.

La cuestión de los bitrenes (neologismo que refiere a la existencia de un camión con dos semirremolques a la vez), puede transformarse en un debate entre el sindicato de camioneros, los lobbies del seguro, la nostalgia ferroviaria y la obsesión del Gobierno por abaratar los costos de transporte para la producción. Pero, a la larga o a la corta, todos esos tipos de definiciones técnicas, en todo el mundo, van delegándose a los órganos ejecutivos para no duplicar elefantiásicas estructuras administrativas en los poderes del Estado. Lo que se da en llamar leyes marco. Dos meses después, no se conocen obstáculos judiciales graves sobre ese DNU, tan tachado de inconstitucional por políticos y periodistas.

Como nos creemos el ombligo del mundo, perdemos de vista el fenómeno internacional que está erosionando el sistema rígido de división de poderes. Los Parlamentos cada vez tienen más funciones gubernamentales (control, remoción y designación de funcionarios clave, etcétera) y menos tarea legislativa. Otro ejemplo es la creciente complejidad técnica de la regulación de la economía, que induce a la necesidad de contar con normas precisas, eficientes e inmediatas para ordenar los derechos de los ciberciudadanos. Prestemos atención, para tomar un caso, a la cantidad de actualizaciones que recibimos a diario en nuestros celulares o tabletas y las veces que nuestra conformidad, en un solo clic, dispara una maraña de hechos y actos concatenados a escala global. Diseño software, compra, pago, servidores, red, empresa de telefonía, recepción del servicio o elemento digital y, finalmente, dónde se tributa por toda esa movida y qué población obtiene beneficios a raíz de tal entretejido. Como bien se dijo, los años de la tecnología son años perros. 7 x 1. Tres meses sin sesiones legislativas por imperio constitucional (antes de 1994 eran cinco) equivalen en este presente "liquido" y perruno a un período aproximado de dos años, recursos tecnológicos mediante. En estos párrafos, vuelvo a destacar el alud -global- que se avecina mientras nos desgañitamos en discutir nimiedades. Aplastamiento de las estructuras federales, despositivización del derecho administrativo y cambio de las funciones legislativas. Volviendo al principio, un debate trascendental y local es cómo vamos a financiar el crecimiento infraestructural para que la financiación no nos mande otra vez al descenso. Ahí está el artículo 51 del DNU que incorpora como falta grave a la Ley de Tránsito el no pago del peaje. Consagra ese incumplimiento "contractual" a la categoría de derecho sancionatorio. Busca brindarle agilidad y garantía de recupero por el camino del sistema de cobro de multas que, todavía perfectible, se potenció con la unificación de la licencia de conducir y del libre deuda que nos pone en la obligación de saldar nuestras cuentas pendientes por las infracciones (también cuando vendemos el auto). Es la garantía de un recurso no presupuestario, ahora presupuestable en la ecuación económico financiera de las PPP para infraestructura vial que están al caer. Todo un mundo nuevo.