El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, apoyó prorrogar los recortes a la producción de la OPEP para después de marzo de 2018, con lo cual está casi garantizado que el cartel y sus aliados extenderán las restricciones en una reunión el mes que viene.

El príncipe, que se transformó en la fuerza política dominante del reino, dijo la última semana a Bloomberg que “por supuesto que” quería prorrogar los recortes a 2018. “Necesitamos seguir estabilizando el mercado”, añadió.

Hasta ahora, las autoridades sauditas venían insinuando que preferían prolongar los recortes, pero no llegaron a hacer un compromiso formal, y decían que todas las opciones estaban abiertas. El petróleo se recuperó de sus pérdidas gracias a los comentarios del príncipe Mohammed. Esos dichos se producen semanas después de que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, también apoyó provisionalmente una prórroga e indican que Riad y Moscú están listas para prolongar su colaboración a fin de disminuir la oferta de petróleo e impulsar los precios de la energía. De confirmársela en la reunión de la OPEP el mes que viene, la extensión podría subir los precios del petróleo y así mejorar la suerte de la industria global de la energía y de varios países dependientes del crudo, desde Nigeria hasta Brasil.

Para el príncipe Mohammed, que este año sustituyó a su primo como heredero al trono, una subida de los precios ayudará a revivir el crecimiento económico en Arabia Saudita y terminará transmitiéndose a la oferta pública inicial del gigante petrolero estatal del país, Saudi Aramco.

El miembro de la familia real, de 32 años, dijo que Aramco realizará su OPI en 2018, probablemente en el segundo semestre. “Vamos por buen camino”, dijo, repitiendo la fórmula que vienen usando los funcionarios sauditas hace semanas para rechazar los rumores de un posible retraso.

El príncipe Mohammed dijo que prorrogar los recortes beneficiaría a los productores dentro y fuera de la OPEP. “Todos se están beneficiando”, dijo. “Es la primera vez que tenemos un acuerdo entre la OPEP y otros para estabilizar el mercado de petróleo”, agregó, mientras el país recibía a la flor y nata de las finanzas globales en una reunión en Riad apodada “Davos en el desierto” por muchos participantes.

Hace un año, la OPEP y una coalición de países externos encabezada por Rusia acordaron reducir la producción en 1,8 millones de barriles por día — suma aproximadamente equivalente al consumo de Francia—. El acuerdo, negociado personalmente entre el príncipe Mohammed y el presidente Putin, fue la primera colaboración ruso-saudita en materia de petróleo en diez años, y representó un giro en la gélida relación entre los dos países.

Antecedentes
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) dio su señal más fuerte hasta ahora de que los recortes a la producción se van a extender hasta fines de 2018, al señalar que los preparativos para la próxima reunión de la entidad se están guiando por la tentativa del presidente ruso de respaldar nueve meses más de recortes.

Si la OPEP y sus aliados, incluida Rusia, deciden que es necesario ampliar su acuerdo sobre la oferta, deberían hacerlo al menos hasta el término del año próximo, había dicho Putin en Moscú el 4 de octubre. Esa declaración es la base de las conversaciones, encabezadas por el ministro de Energía ruso, Alexander Novak, y su contraparte saudita, Khalid Al-Falih, y que apuntan a crear consenso para la reunión del 30 de noviembre, dijo el secretario general de la OPEP, Mohammad Barkindo.

Putin “dio una respuesta muy directa, que estamos tomando muy en serio; se trata del presidente”, dijo Barkindo a la prensa en el marco de la conferencia Oil & Money en Londres. “Khalid Al-Falih está de visita en algunos de nuestros países miembro para generar un consenso. El señor Novak también está en extensas consultas con países que no son miembros de la OPEP”.

Las 24 naciones productoras de petróleo que acordaron recortar la producción el año pasado ya ampliaron su acuerdo una vez, extendiéndolo en nueve meses hasta fines de marzo de 2018. Ya está “a la vista” un mercado equilibrado, dijo Barkindo, pero en momentos en que las proyecciones internas de la OPEP indican que el superávit de inventarios no se eliminará por completo hasta el tercer trimestre del próximo año, ha aumentado la especulación de que el grupo prolongaría aún más sus restricciones, y pistas en en sentido son las que alimenta la posición de Arabia Saudita conocida la última semana.

No son los único que tienen sintonía con Rusia. Desde la intervención de Putin, representantes de Irán, Angola y Argelia han manifestado su voluntad de extenderlo. Si los productores de petró- leo quieren volver a equilibrar el mercado, deberán continuar con sus recortes, dijo la semana pasada en una entrevista Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía.