El jazz, como todo género que está lejos de movilizar multitudes, suele avanzar con iniciativas que remiten más a vocación, empuje, sacrifi cio y entusiasmo que a la búsqueda de rentabilidad asegurada que suponen ciertos proyectos masivos. Así, son recurrentes las historias de fanáticos que abren clubes de jazz a pérdida, que arman pequeños sellos discográfi - cos para que graben sus artistas predilectos o que se arriesgan a montar giras de músicos que resultan hitos culturales pero dolores de cabeza comerciales.

Seguramente por vocación y con esfuerzo, dos organizaciones marplatenses, Improvisación Colectiva en Mar del Plata y Letra Sudaca Ediciones, decidieron unirse para lanzar una edición local del libro Talking Jazz, de Ben Sidran, que recopila entrevistas que este pianista, compositor y escritor norteamericano realizó con grandes referentes del género a fi nes de la década del 80 para la radio NPR. Un proyecto para celebrar por todos los planos, no sólo porque desafía la lógica convencional del mercado editorial sino porque entrega por primera vez en castellano un libro que atrapará a los amantes del jazz pero también a quienes se acercan tímidamente a este género para conocer a sus grandes maestros.

Ben Sidran lleva unos cuarenta años en la escena musical. Grabó más de treinta álbumes como solista y produjo a varios artistas, no sólo de jazz. Hasta fue sesionista de Clapton y los Stones. A menudo se lo puede ver por Madrid, donde suele animar la programación del Café Central, uno de los locales emblemáticos de la capital española.

Este libro, editado con su título original, sucede a otro de memorias que Sidran lanzó en 2015 y también a su último disco, Picture Him Happy, presentado a principios de este año. El trabajo que ahora se publica incluye entrevistas con varios número uno de la escena del jazz: algunos viven, otros no. Acá se alistan Sonny Rollins, Miles Davis, Art Blakey, Herbie Hancock Keith Jarrett, Max Roach, Horace Silver y Wynton Marsalis, entre varios otros, incluido el legendario ingeniero de sonido Rudy Van Gelder, reacio a dar entrevistas. Las conversaciones formaron parte del programa Sidran on Record, producido para la radio pública norteamericana.

Se habla mucho de música, naturalmente, pero no faltan anécdotas para atesorar. Como la que recuerda Sonny Rollins con sus ensayos bajo el puente de Williamsburg. “Iba cuando quería, a veces llevaba a Steve Lacy y a Jackie McLean. Era hermoso, porque tocabas con el viento y con el cielo y podía tocar fuerte y hacer todo lo que quería”, rememora el saxofonista. Hoy circula una propuesta para rebautizar ese puente con el nombre de Sonny Rollins. O el diálogo de Sidran con Miles Davis, en el que el entrevistador le pregunta por el origen de Nardis, nombre de uno de sus temas. “No me acuerdo bien, pero pudo tener que ver con algo de la energía nuclear; lo escribí para Cannonball, creo que sólo me gustó la palabra. ¿Qué signifi ca?”, pregunta Davis. “No sé, pero es mi apellido al revés”, contesta Sidran. Y está también el recuerdo de Paul Motian sobre un show con Monk: “Una noche después de un set le dije: me parece que aceleré en uno de los temas. Perdón si eso pasó. Y Monk respondió: Bueno, si te pego una piña en la cabeza vas a ver que no acelerarás nunca más”.