La ley 27.041 colocó el foco sobre las empresas como responsables de actos de corrupción aunque hayan sido cometidos por individuos y no en nombre de la compañía. Lo que ya era una preocupación, se agudizó con el escándalo de los pagos de coimas por la contratación de obras públicas que se desplomó sobre las principales firmas constructoras que operan en el país. Las políticas de integridad, o compliance, pasaron al centro de la escena.

"Una empresa que invierte en programas de integridad es una compañía comprometida con los valores de la ética y de la transparencia, comunicando así su compromiso al interior y al exterior, enlazando su imagen y prestigio", señala Lina Anllo, experta en el tema y presidenta del capítulo argentino de la World Compliance Association. Agrega que es necesario tener en cuenta las dimensiones ética y de negocios: "El compliance protege el valor reputacional de la empresa, ese intangible que, de ser afectado por la comision de un delito de corrupción, se verá seriamente afectado, acarreando consecuencias económicas adversas a la compañía", remarca.

¿Cómo impactó la nueva normativa?

Durante el año pasado, varias empresas han ido incorporando los parámetros que fija el compliance corporativo. Y tanto directivos como empleados se han mostrado muy interesados y participativos a la hora de capacitarse y continuar con un proceso de regularización en materia de transparencia, riesgos y compliance.

¿Una política de integridad garantiza la transparencia de las empresas?

Sería imprudente decir que aplicando una política de integridad se obtiene riesgo 0% de incurrir en alguna irregularidad, pero, sin dudas, el índice de riegos posibles se aminora notablemente. La función de los programas de integridad es reducir los riesgos en cada negocio que se aplique ateniendo a las particularidades de cada industria. Sin embargo, se está trabajando con personas que poseen libre albedrío, donde hay una cuota de riesgo siempre presente.

¿Qué diferencias hay que tener en cuenta según cada país por su particularidad legislativa?

Es una cuestión muy compleja y amplia, ya que esto depende de la política legislativa de cada país y de dónde se radique cada empresa. Esto sumado a que constantemente se detectan nuevos riesgos y el escenario donde se trabaja puede variar enormemente. A modo de ejemplo, recientemente hubo una modificación de la legislación penal en España que implicó nuevos tipos de delitos de posible comisión por las personas jurídicas, esto indica que debemos estar siempre a la vanguardia y actualizándonos constantemente en la materia. No es un trabajo fácil, requiere mucha dedicación y estudio de cada caso en particular.

¿Existe una mirada femenina respecto de este tema?

Sí, personalmente tengo una visión muy particular e inclusiva en la materia, donde creo que en las corporaciones es necesario que las mujeres logren espacios de decisión. Pero en esta materia, mi visión va mucho más allá que una mera cuestión de género, se trata de una cuestión de equidad e inclusión donde muchas mujeres hoy en día se encuentran comprometidas y trabajando para eso. Entonces, entiendo que hay que aplicar una visión de género también dentro de las políticas de transparencia, ya que nos llevará a progresar como sujetos de derecho. Además, una empresa ética, transparente y equitativa, a la larga será más competitiva.

¿Es diferente el enfoque por una cuestión de género o formación?

Sí, entiendo que hay cuestiones particulares a tener en cuenta. Un ejemplo concreto es el caso de los acosos en el ámbito laboral, necesitábamos dar respuesta a esto. Si bien el compliance surgió como una respuesta a delitos financieros y de corrupción, hemos visto que la mayoría de las denuncias que ingresan por la línea ética son por materia de acoso, y esto nos lleva a entender el porqué de la necesidad de implementación de los programas de integridad con una visión de género para lograr la equidad e igualdad de oportunidades dentro de las corporaciones.

Esta semana se realizan en Londres los Awards Women in Compliance, donde usted ha sido nominada como la abogada del compliance del año. ¿Qué significa esa nominación como mujer del derecho?

Los reconocimientos siempre sirven para reafirmar que se va por el camino correcto y que con mucho esfuerzo y dedicación se pueden lograr grandes objetivos. Nunca es un trabajo unitario, sino que se debe a un gran trabajo en equipo. Vivo con mucho orgullo que, siendo una mujer del derecho de un país latinoamericano en donde recién hace un año se sancionó una ley como la responsabilidad penal de las personas juridicas, esté compitiendo por este galardón. Insisto, esta nominación reafirma el camino y da ganas de seguir.