Por si no lo sabe, Buster Keaton fue el mayor genio del cine. Tan grande, que no importa la duración de sus películas ni que fueran en blanco y negro o mudas. Buster siempre es el tipo al que el universo se le vuelve en contra y que, con paciencia y coraje, hace que todo cambie para usarlo en su favor. En La casa eléctrica (breve película magistral) termina un curso en una escuela de oficios y le dan, por error, el título de electricista en lugar del de jardinero por el que estudió. Un señor con una hija muy linda lo contrata para "electrificar" y modernizar su casa. Y, sin saber nada, lo hace y crea un mundo surreal pero, extrañamente, funcional también, hasta que el verdadero electricista llega para vengarse. La cantidad de gags que tiene la película es increíble, pero lo mejor es el grado de poesía que logra con las invenciones de su personaje. Hacia el final, no opta por la salida fácil: Buster es nosotros contra el mundo. En Qubit.TV

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